Yang Sunoo
Mi papá Innie es la única persona en quien confío y a quien más amo. Él es sinónimo de amor, paz y seguridad pero desgraciadamente mi papá tiene un defecto; me miente. Me miente siempre cuando me dice que se encuentra bien.
Mi papá me miente a diario cuando me dice que esta feliz pero por las noches lo escucho llorando, me miente cuando juega conmigo diciéndome que quiere más y que no está cansado cuando en verdad necesita dormir, me miente cuando me dice que no tiene hambre pero cada vez lo veo más delgado. Mi papá miente solo porque quiere verme feliz a mi.
Mi papá es la persona más linda del mundo, yo lo sé, porque él es mi papá, Yang Jeongin.
-Mi amor- me hablo con su tierna voz de repente, girándome hacia él y poniéndose de rodillas para estar a mi altura.
Alisto mi camisa y mi chaqueta con cuidado mientras bajo mi mochila de su hombro. Era un día lunes y era el tiempo de regresar al Jardín, pero en ese día mi corazón estaba triste y ningún tipo de juego podría cambiar mi mundo interior.
-Te portas bien, Sunoo- me acaricio el cabello con sus dedos delgados, mirándome con amor.
-Como siempre- no fui capaz de devolverle la sonrisa, aunque él no paraba de ondular sus labios. ¿En verdad quería hacerlo o solo era una máscara que me ofrecía, como siempre, las imágenes de un papá perfecto?. Lo mire y sentí mucha rabia. Su labio aún estaba hinchado y por eso sabía que le dolía sonreír. Quería que acabara con el teatro, quería que dejara de sonreírme solo para aliviar su dolor-. ¿Me vas a recoger tú o Taeyeon?- le pregunté, mirando hacia el suelo.
-Yo- contestó mientras me acariciaba el rostro y levante la cabeza, notando sus ojos enrojecidos.
-¡Sunoo!- escuche un grito alegre y lleno de colores, seguido de unos brazos pequeños y tiernos alrededor de mi cuello.
Era Haewon, llevaba una sonrisa grande y brillante como el sol. Esa era una sonrisa de verdad, creo que por eso su sonrisa se había vuelto mi favorita. La saludé con tristeza y ella se separó de mí para mirarme confundida, luego volteó la cabeza y miró a mi papá. Lo estudio y después dijo:
-Hola, señor Jeongin- lo abrazo con una sonrisa y mi papá hizo lo mismo. Volviendo a fingir felicidad. ¿Acaso el vivía para feliz a todo el mundo mientras que el se derrumbaba? ¿Eso significaba ser adulto, dejarte a ti para complacer a los demás?, ¿Entonces porque siempre me decía que debía luchar por mis sueños cuando el hacía lo contrario, cuando se trataba de el mismo?
Noté la mirada de Haewon, que se había quedado fija en la herida de mi papá. Actuó con normalidad, pero la mirada que me dirigió reveló sus verdaderos pensamientos. ¿Acaso mi papá no se daba cuenta de que incluso los niños pueden notar lo mal que la estaba pasando? Si nosotros podíamos verlo, ¿Porque él estaba cegado? ¿Qué le estaba pasando a mi papá?
-Hola, corazón- saludó mi papá mientras miraba de forma extraña a Haewon, como si tuviera miedo de que ella hubiera visto su herida-. ¿Qué paso con tu cabello?- preguntó divertido.
-Mi niñera no pudo arreglarme hoy y pues, esta es la obra de mi papá- señaló su coleta con el dedo, momento en el que mire con atención y realmente se veía bastante graciosa-. Esto es lo máximo que mi papá puede hacer- encogió los hombros.
-Ven, yo te lo arreglo- se ofreció mi papá, intentando ocultar su verdadera risa.
Haewon se acercó a mi papá y él comenzó a jugar su cabello, intentando arreglar la coleta de la mejor manera posible. Aunque intentaba disimularlo, podía ver en su rostro la tristeza y el dolor que estaba ocultando. Me pregunté cuánto tiempo más podría mantener esta farsa y si algún día encontraríamos una salida de esta situación.
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MILLIONAIRE
FanfictionDespués de renunciar a todo, Yang Jeongin decidió vender lo único que le quedaba:- a él mismo. Enterró su corazón y entregó su cuerpo, olvidándolo y abandonándolo entre múltiples sábanas de terciopelo. Lo único que lograba levantarlo después de cad...
