Desde que Clover entró a tercero de secundaria, la vida se ha tornado algo más oscura. Tareas, bullying, peleas con amigos, rebeldía, peleas con su madre... ¿ataques escolares? Como sea, el año no está siendo fácil desde que un grupo de estudiantes...
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Los buses amarillos son definitivamente mejores que los verdes. Si me preguntas por la razón de mi opinión, te respondería que el año pasado un bus verde choco con mi escuela. Hubo un poco de caos, un poco de heridos y tal vez consecuencias que siempre marcaran a mi escuela. Por esa razón, los padres paranoicos no quieren mandar a sus hijos en unos estúpidos buses verdes. Que coincidencia que después de eso todas las bromas tontas empezaron a suceder. Perdón, perdón por decir "estúpidos". La paciencia esta acabando conmigo poco a poco. En especial si sigo pensando en... — ¡Clover!— escucho un estridente ruido— ¡Responde! La chica que tengo a mi costado es Carla Stephie. Se que lo he dicho bastantes veces pero es mi mejor amiga. Siento que estoy cansándome de repetirme eso muchas veces, siento que eso me hace sentir asegurarme que ella realmente lo es. Necesito aferrarme con todas mis fuerzas a algo, eso tiene que hacerme sentir bien. — ¿Ah?— respondo algo desorientado— Lo siento Carla pero este frio me esta alterando las hormonas. Carla me mira con impresión por un segundo. Mi mirada sigue perdida hacia el asiento de adelante. — ¿No querrás decir "neuronas"? Me percato profundamente de mi error. Creo que he fallado con un rol importante con el cual cumplo como persona; el corrector. Ahora me siento un fallo tremendo, en especial si Carla es la que ha corregido algo, sin ofenderla.— Si, si. Eso. El bus sigue avanzando en dirección a la escuela, yo sigo cansado y un poco pensativo respecto a lo que me había dicho ese tal Matt sobre su futura posición como delegado. No sabia si realmente había hecho bien en mentir sobre alguien a quien ni conozco, aunque me hizo recordar un poco a mi hermano. A veces pienso que es un completo idiota por dejarme aquí con mamá, no digo que ella sea mala pero sin mi papá... no es la misma de antes. No estoy seguro porque alguien que se veía como un adolescente mayor como los demás se haya escapado más de un año. Hay momentos donde me pregunto que tan mala debió ser mi madre para que el se largara, o quizás, ¿que tan malo debió haber sido mi hermano para que tuviera que largarse? No tengo ni la mínima idea.
En el asiento de atrás, se encuentra Tobias y Linda haciendo cualquier cosa menos algo tranquilo. Hacen tanto ruido que se me es imposible estar con la mente vacía si dos estudiantes de mi mismo año hacen ruidos horribles. — Mira esto, hermanita— escucho que hay algo que se levanta. No estoy seguro que si es su polo o alguna cosa que no quiero averiguar. — ¡Que puto asco!— protesta la chica— ¡Tu ombligo esta tan negro que pareces un africano! El chiste racista que acaba de hacer Linda se me hace muy asqueroso por el hecho de lo esta conectando con un horrible ombligo sucio. Trago saliva por el asco que me creo por solamente imaginarlo. Mi primo no se lavaba el ombligo y su hermano mayor me obligo a tener toda mi cara junto a eso. No pude evitar vomitar encima de el. Se lo merecía, quizás debería hacer eso con estos dos. Mi cara parece buscar algo para poder entretenerse. Buscaba algo curioso durante el tramo. Alrededor mio estaba Matt, tenia a Carla, a dos imbéciles y a un puñado de personas de secundaria. Lo curioso es que yo no conocía a la mitad de ellos, ni un cuarto de ellos, creo yo. Eso me hace sentir desconectado con la realidad. Me siento falso y, sin identidad. Eso suena demasiado complejo para una situación tan simple, a este punto de mi simple vida, lo único que debería hacer es dejar esa idea de lado y pensar con todas mis fuerzas que me siento tan real como otras personas. Dudo que ellos se sientan reales también. Mi mente es como un contenedor de basura que no llega a ningún lado. — ¡Hey! ¡Carla!— escucho una voz masculina, algo chillona viniendo del lado izquierdo del transporte. Carla voltea a verlo, ella cobra un expresión de sorpresa por su llamado— ¿Recordaste traer el globo terráqueo para geografía? Veo la cara de Carla. Estiro mi cabeza un poco para verla ya que ella esta viendo al lado opuesto de donde estoy, pero ella voltea la cabeza hacia mi. Retomo mi posición rápidamente para evitar explicaciones que sobran. Su respiración ha aumentado un poco más. — Clover, por el amor de dios— habla—. De casualidad, ¿tendrás un poco de tiempo en la escuela para ir al salón de la profesora...— balbucea por un rato—, realmente no me acuerdo su nombre. — Entonces si no sabes su nombre— digo y parece que ya estamos llegando a la escuela por ese giro característicos la entrar a la instalación—, ¿cómo podría yo ayudarte? Chasquea sus labios, luego su dedos de la mano derecha— ¡Profesora Ailin! ¡Ya lo recuerdo! Una risa se escapa de ella. Sigo algo serio y también adormecido. — Clover, te necesito enserio— habla. Su expresión se vuelve más seria que la mía—. Esa nota es indispensable para mí año, por favor, ten algo de empatía. Pienso. Mi mejor amiga se acaba de pasar el dato de que yo tengo una vida que hacer aquí y, que soy vulnerable. Los castigos que me pueden venir a mi por hacer eso pueden perjudicarme a mí, no a ella. Suspiro. — Esta bien— al final acepto—. Sin embargo, necesito que me pagues el almuerzo. — Hecho— responde—. Bendito seas, la cosa es que enserio tengo un examen de matemática que recuperar y yo- — ¿Apoco sí mi Carla?— suelto una carcajada— Como sea, solo necesito eso y ya, estaríamos justos. — Claro— dice seria—. Por cierto, ese chiste fue horrendo. Ya veo porque no tienes amigos. Me dio risa y un poco de molestia porque era demasiado real y llegaba a ser gracioso. Las puertas se abren y ya estamos por salir. No tengo palabras y me voy rápido, no antes de darle una palmada a Carla en la espalda. — Suerte buscando chicos mientras estoy haciendo tu trabajo sucio— susurro. Estoy seguro que ella me hubiera jalado el pelo hasta no más poder, gracias al cielo que me pude largar antes de tiempo.