CAPÍTULO TREINTA Y TRES - NO ES IGUAL

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EMILY BYRON

Hace dos meses y medio que Billy volvió a pedirme matrimonio. Se suponía que no lo volvería a hacer y cuando lo hizo, no supe qué contestar. Me hubiese gustado decirle que sí, a pesar de que tengo demasiado miedo de que mi secreto se sepa y me tenga que volver a ir ahora que soy tan feliz.

Por supuesto que echo de menos a las personas que estaban en mi antigua vida, sobre todo a mi padre, pero nunca pensé que pudiese lograr tantas cosas.

Aun así, no le di una negativa, solo que no podía aceptarlo debido a los secretos que existen en mi vida. De lo que sí me arrepiento fue de responderle que solo me gustaba él en un arrebato de valentía. Eso le dio pie a besarme y decirme todas esas barbaridades que me dijo. Nunca había escuchado nada por el estilo ni me había avergonzado tanto, pero no puedo negar que a veces recuerdo sus palabras cuando estoy sola en mi habitación y siento que, si fuese un poco más osada, le dejaría que me hiciese todo eso que en su momento me escandalizó.

Esta semana he comenzado a dar clases en la escuela. En principio, no iba a cobrar sueldo alguno, pero los trabajadores con hijos de las tres fincas me han dado hoy un sobre con lo que han reunido y me han prometido pagarme todas las semanas. Yo les he dicho que el dinero lo utilizaré en comprar material para la escuela y los niños y en unos meses quiero comprar unas telas para hacer unas capas para que todos los niños asistan iguales a clase. Además, a partir de la semana que viene, voy a traer el desayuno para los alumnos, porque me he dado cuenta de que algunos vienen sin comer.

De lo más orgullosa que estoy es de mi pizarra. Mide cuatro metros de ancho y dos de alto y se encuentra en una pared de la escuela. Para que fuese más barato, mandé a hacer los pizarrines de madera para los alumnos, pintándolos de verde oscuro, más cómodo a la vista que el negro. Billy, para sorprenderme, mandó a colgar esa pizarra tan grande. También puso un piano en una esquina de la clase para que pueda enseñarles música a los alumnos. Así que la escuela no tiene nada que envidiar a otras que tienen muchos más medios.

Otro gran cambio en mi vida ha sido la posada y el pub. Ni siquiera hizo falta que lo explotáramos nosotros. La hermana de Graham y su marido lo han arrendado desde que empezó a funcionar hace dos semanas. Llevaban tres meses viviendo en la ciudad, trabajando ambos en una fábrica junto a su hijo mayor de catorce años, mientras que el de diez se hacía cargo del pequeño que apenas tiene dos años. En cuanto su hermano les dijo que los niños tendrían derecho a asistir a la escuela y tras la desilusión que fue irse a la ciudad a buscar trabajo y ser explotados de esa manera, no lo dudaron ni un momento.

El hijo mayor les ayuda cuando no está en clase con sus hermanos y es muy buen chico. Me ha contado cómo fue su trabajo en la fábrica y lo que allí vio, y cada vez me alegro más de haber trabajado desde un principio en la tienda de ultramarinos.

Margaret Jenkinson, la esposa de Graham, es la que dirige la posada de Billy y yo solo le echo una mano de vez en cuando, a la vez que también he ido a ayudar a la cocina del pub cuando vienen tantos clientes que no dan abasto, aunque normalmente se las arreglan solos.

Yo sigo llevando la casa de los señores Grant y los señores Guest y me resulta de lo más fácil, ya que el resto de los empleados y yo nos hemos ido adaptando y casi no tengo ni que recordarles lo que tienen que hacer.

Los señores Grant están empeñados en pagarme por mis servicios y, como me he negado, han decidido guardar el dinero para cuando Kate quiera casarse, porque yo ya les he hecho saber que no me casaré jamás.

La verdad es que los padres de Anne van mejorando notablemente. Billy, lo poco que ha estado estos últimos dos meses y medio en Benston, siempre los consiente y los saca a pasear o les trae algún regalo, como si fuesen sus padres. Sé que la señora Guest está muy orgullosa de su hijo y de los detalles que tiene con sus vecinos, los cuales se han convertido en grandes amigos.

Lady in waiting - TerminadaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora