Lucerys entro con Aemond en sus brazos, no había sido fácil, este seguía temblando y jadeando. Se apresuró a llevarlo a su cama para recostarse con él, soltando a su vez sus feromonas, tenía esperanza que así el omega se calmara. Después de unos minutos sintió como el omega dejaba de temblar, continuo acariciando su espalda y cabello; sabía que Aemond quería hablar de lo sucedido, así que prefirió no hacer preguntas hasta que este se calmara.
"Lo siento"- dijo apenas en un susurro y con su cara en el pecho del alfa, este solo asintió a sus palabras-" es solo que verte discutir con ese otro alfa, me trajo malos recuerdos y..." Aemond se quedó callado unos segundos, dudando -" lo siento, sé que esto no te interesa, prometo que lo que paso hoy no volverá a suceder".
Lucerys sintió como Aemond se encogía aún más en su pecho, así que alzó sus manos a la cara del omega, obligándolo a salir de su escondite-" ¿por qué te quedaste callado"- dijo con voz suave peri firme-" sé que ibas a decir algo más ¿por qué no lo haces"?
Aemond lo miro unos segundos antes de hablar-" No quiero ser una molestia"- dijo volviendo a esconder su rostro en el pecho del alfa-" son cosas que sucedieron hace mucho, ni quiero que te intereses por cosas sin importancia".
Aemond sintió como su rostro era obligado nuevamente a salir de su escondite, miro al rostro del alfa y pudo verlo en sus ojos, un resplandor que nunca antes había visto, no era enojo, pero era una murada tan intensa que llegaba a ser hipnótica-" No eres una molestia, así que no te guardes nada para ti, puedes confiar en mí y prometo que jamás te juzgaré; todo lo que me digas será sagrado para mí, lo juro".
Aemond se quedó paralizado cuando escucho esas palabras, su voz era tan firme que era imposible creer que fuera una broma o mentiras sus palabras; era la primera vez que alguien le decía unas palabras con tanto valor. Así que decidió confiar en sus palabras.
"Sabes mi origen, soy el bastardo de tu abuelo, así que eso hacía que muchas personas se acercaran a mí y a mis hermanos, pero no de una buena forma, quería llegar a nosotros a veces buscando beneficios, otros información de la familia o solo humillarnos, somos los últimos en la cadena alimenticia de los Targaryen, así que somos un blanco fácil. Todo esto llevaba a que la mayoría de mis días hubiera a un montón de alfas querían demostrar que tan varoniles eran, intimidandonos o peleando entre ellos, yo intentaba no salir mucho para evitar estos momentos, pero eso no quitaba el hecho de que no viera como se lo hacían a mis hermanos"- suspiro recordando todos esos momentos, Lucerys por su parte se quedó en silencio esperando que continuará, pero podía notar como escuchar todo eso lo enojaba, así que se acercó más a su cuerpo para calmarlo-" Siempre me lamentaba cuando esto ocurría, me sentía indefenso, no podía proteger a nadie, solo me quedaba paralizado o tenía ataques, los cuales les causaba gracia a la mayoría; al final del día eso es lo que soy, Aemond Hightower, el bastardo Targaryen, un espectáculo para todos".
Al terminar de hablar Aemond espero a que Lucerys dijese unas palabras, necesitaba que dijera algo, nunca antes se había abierto tanto a alguien así que se sentía inseguro acerca de lo que pasaba en su cabeza, pero Lucerys no decía nada solo se quedó en silencio y así pasaron unos segundos hasta que Lucerys se soltó de Aemond para salir de la habitación.
No entendía muy bien lo que estaba pasando, él solo se fue, se sintió traicionado, asustado. Lucerys le había dicho que podría decirle lo que sea y no se iría, pero mintió, eso fue lo que hizo. Quería llorar, estaba a punto de llorar, pero sintió como la puerta era nuevamente abierta, era Lucerys con unas flores de color púrpuras, se apresuró a llegar al extremo que estaba y se arrodilló a su lado, esto sorprendió demasiado a Aemond.
"Eres Aemond, no importa de quién seas descendiente, eres Aemond, así que no vuelvas a referirte de esa forma de ti mismo, eres hermoso, no el hazmerreír de nadie y de eso me encargaré yo, te juro que desde ahora no volverá a tratarte como si no tuvieras valor, lo juró".
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Mi único Omega
Science FictionAemond sabia que tendría un destino cruel desde que se presentó como omega y además ser un bastardo de la casa targaryen. El era hermoso, Todos lo sabían pero para lo que algunos era una bendición para él era todo lo contrario, siempre odio su vida...
