Después de que Lucerys abandonara la habitación, Aemond se quedó solo en la habitación, miro hacia un rincón de la habitación donde se encontraba una pequeña estantería donde pudo ver una serie de libros, decidió que mientras esperaba a Lucerys sería bueno leer un rato, pero este pensamiento fue interrumpido por unos golpes en su habitación. Aemond no tuvo mucho tiempo para pensar de quién se trataba, ya que inmediatamente entraron a la habitación dos chicas betas, estaban uniformadas a la par, se dio cuenta de que pertenecían al personal de la casa.
"Buenos días, señor Aemond"- eras palabras lo tomaron por sorpresa, nunca nadie antes le había hablado con tanta formalidad- "Somos empleadas de la casa y estamos aquí para servirle en lo que necesite, mi nombre es Catlyn y el de ella es Mercy".
Aemond se quedó sin palabras, no tenía ni idea de que decir o cómo actuar, en su rostro se veía su confusión así que la otra chica decidió hablar- "El señor Lucerys nos envió, nos informó de que necesitaba ropas y cuidados por su condición actual; lo ayudaremos a tomar una ducha y luego a vestirse, además de brindarle otros servicios para su higiene personal".
Si antes toda la situación había dejado sin palabras a Aemond ahora estaba asombrado, lo próximo que sintió fue como ambas chicas lo direccionaban al baño, primero le entregaron una bata y le dijeron dónde poner la ropa que llevaba, tenía que aceptarlo, estos días solo había utilizado las ropas que el alfa le había entregado y era algo que le encantaba podría oler su aroma a través de su ropa, así que le produjo cierta nostalgia tener que quitárselas, cuando deje la ropa sucia en el cesto y se pudo la bata, ambas betas lo llevaron a la bañera donde tenían ya el agua preparada, se sumergió en la bañera con vergüenza, las betas lo tocaban con delicadeza pasaban productos por sus extremidades y su cabello. Nunca antes había sido tratado así, notaban como lo tocaban con sumo cuidado, casi parecía que fuera de porcelana, antes las personas solo se le acercaban para humillarlo o maltratarlo, pero ahora sentía como si el solo tocar hasta el punto más pequeño de su cuerpo era un templo para ellas.
Cuando salió de la bañera se envolvió en su bata, miro a si el espejo y no odia creer lo que veía, nunca antes se había visto así de bien, su cabello se veía brillante y sedoso, su piel parecía rejuvenecida, hasta sus uñas estaban totalmente arregladas, nunca antes se había visto así de bien, siempre supo que era un omega atractivo, con mala suerte, pero atractivo aunque aún se veían rastro de la golpiza que le dieron los alfas, no podía negar que nunca antes se había visto así de bien, en ese momento que lo único que pensó fue en Lucerys, quería que lo viera así; rápidamente se sintió avergonzado por sus pensamientos, su piel se puso roja instantáneamente.
"¿Se siente bien, señor?"- pregunto una de las Mercy- "Tiene la cara muy roja ¿Quiere que traiga un doctor?".
"¡No!"- dijo de inmediato Aemond- "No es necesario, solo fue algo momentáneo, no tiene que preocuparse, estoy bien"- ambas betas asintieron a sus palabras y siguieron ayudándolo.
Cuando terminaron Aemond agradeció a ambas por ayudarlo, se sintió muy bien con las atenciones que le dieron, hasta le entregaron ropas de su tamaño; las betas solo asintieron a sus palabras para posteriormente abandonar la habitación.
Cuando estuvo completamente solo se lanzó a su cama, quería descansar un poco antes de la llegada de Lucerys pensó que tal vez ahora si sería bueno leer unos de los libros de la estantería, pero de nuevo su pensamiento fue interrumpido por el sonido de la puerta. Levanto la mirada esperando que fuera Lucerys y así fue, pero su emoción no duro demasiado cuando observo el rostro del alfa, estaba lleno de golpes en el rostro y sus ropas estaban totalmente desaliñadas, no se parecía en nada a la persona de esta mañana. Rápidamente corrió hacia el alfa para saber que era lo que le había sucedido.
ESTÁS LEYENDO
Mi único Omega
Science FictionAemond sabia que tendría un destino cruel desde que se presentó como omega y además ser un bastardo de la casa targaryen. El era hermoso, Todos lo sabían pero para lo que algunos era una bendición para él era todo lo contrario, siempre odio su vida...
