-"¿Que estás haciendo Rhaena?"- Escucho la voz Lucerys detrás, apartandolo del agarre de la omega poniéndose enfrente de ella, Aemond rápidamente apretó su mano en la espalda del alfa no sabía lo que sucedía pero tenía mucho miedo, necesitaba sentirlo cerca.
-"¿Que pasa Lucerys porque tan enojado?"- dijo la Omega con una clara voz seductora mientras se acercaba al rostro del alfa, pero rápidamente este acto fue bloqueado por el mismo, cosa que frusto a la omega-"Sabes te estás comportando muy raro hace mucho tiempo, si es por el Omega no hay problema puedes ir a dejarlo en la posilga donde lo encontraste y nosotros podemos vernos en otra parte ¿Que dices?".
-" Digo que te estás pasando Rhaena, no tienes ninguno derecho a tocarlo o amezarlo"- Rápidamente la Omega objeto a las palabras del alfa-" no se de que estás hablando, nosotros solo estaba teniendo una charla casual ¿No es cierto?"- está miro rápidamente a Aemond que se encontraba detrás del alfa, pero no fue para nada amigable la mirada con la que lo hacía-" Mira Rhaena no tienes ni que fingir ni mentirme, es obvio que está asustado y con tus triste intento de intimidación no lograrás nada"- está miro indignada a las palabras del alfa-" No entiendo porque te pones así por un patético Omega, es obvio que se está haciendo la víctima, es como todos los omegas de su clase o ya se te olvida la propia historia de tu familia, tu abuelo estuvo con una pobre Omega que quería crecer en nuestro mundo y lo único que hizo fue traer a cuatro bastardos a un más desafortunados, no me sorprendería si algún día están en las calles vendiéndose por unos cuando peso..."-
-" Cállate Rhaena"- dijo Lucerys asustando a todos en el lugar, lo que hizo que está retocediera-" Escúchame bien tú no tienes ningún derecho a hablar de esa historia, si tenemos la misma sangre pero no tenemos la misma posición yo soy un Targaryen, son el heredero de la familia, así que no se te olvidé que tú a comparación mía no eres nadie, es más hasta esos bastardos como tú los llamas son mucho más que tú y lo que algún día podrás ser, así que te diré esto solo una vez, será mejor que te largues ahora y agradece que en mi casa aún queda respeto por ti y tu familia pero te prometo que no quieres acabar con mi paciencia"- La Omega salió corriendo de la tienda, se podía sentir la tención en el lugar todas las personas estaban sin palabras y sin poder moverse, Aemond no era la excepción todo lo que acaba de suceder parecia surreal para el, aunque Lucerys lo había defendido ella tenía razón ¿Lucerys solo hacia todo eso porque era un bonito Omega? Y cuando ya se aburriera de el ¿Terminaría como su madre? Todas estas preguntas le hicieron doler la cabeza algo que Lucerys noto, así que rápidamente lo tomo en su brazos y lo saco de allí, lo subió a su auto para así ir a su casa directamente pero en el trayecto Aemond no pudo contener sus ganas de llorar, se soltó en un llanto que nunca antes había hecho, no podía soportar la idea de que la historia con su madre se estuviera repitiendo en él.
-" No, no que pasa Omega ¿Porque estás llorando?"- El alfa lo tomo el brazos para sentarlo en su regazo y aunque al principio Aemond se quería negar, el solo sentirlo cerca lo hacía ceder a su contacto, así que siguió llorando unos minutos más hasta que el alfa ordenó estacionar el auto y que el chófer saliera de allí, quería estar solo los dos. Lucerys empezó a secar las lágrimas de Omega con su mano-" Aemond me estás asustando, por favor ¿Dime qué pasa? Te prometo que lo puedo solucionar"- dijo en forma de súplica. Aemond decidió que era momento de calmarse, ahora no tenía ganas de llorar, tenía enojo con este alfa que fingía ser cariñoso y compasivo, cuando en realidad lo que quería era jugar con él.
-"¿Cualquier cosa?"- dijo ya un poco más calmado-"Si te juró"- dijo el alfa, el Omega asintió a sus palabras-" Está bien, entonces quiero que termines tu compromiso con esa Omega"- Aemond pudo observar como Los ojos de Lucerys se abrían de sorpresa, algo en ese se sintió muy mal por sus palabras, no sabía porque realmente lo había dicho pero ahora tenía miedo, no sabía si las palabras del alfa eran reales-"¿Ella te dijo qué estábamos comprometidos?"- dijo sorprendido, Lucerys lambio su labio inferior para después soltar un gran suspiro-"Aemond, ella es Rhaena la Hija de Daemond Targaryen, o sea, es mi prima y si cuando éramos niños fuimos comprometidos pero ahora yo decidí romper ese compromiso, no la amo, nunca la mire como una Omega para mí, así que no tienes porque preocuparte por eso, no sé qué más te dijo ella pero te prometo algo, está dolida y habla desde su odio porque los planes que sus padres le pusieron en su cabeza no se cumplieron, pero te juro que no estoy comprometido en este momento"- El Omega pudo relajarse después de escuchar estas palabras, no tenía razón para no confiar en ellas, así que se sintió aliviado.
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Mi único Omega
Science FictionAemond sabia que tendría un destino cruel desde que se presentó como omega y además ser un bastardo de la casa targaryen. El era hermoso, Todos lo sabían pero para lo que algunos era una bendición para él era todo lo contrario, siempre odio su vida...
