Hubo un exprofesor de neurología
que estableció la existencia
de una capacidad lingüistica.
Le creí y escribí mis cartas
hacia ti,
pero mi inteligencia espacial falló
y por encontrarte a ti
me perdí a mí.
En busca de la memoria de mi kinestesia,
olvidé el rito de mis pasos
y el compás de tus latidos.
¿A dónde se fue mi cerebro
a lo largo de todo esto?
Traté de encontrarla
a través de 15 libros.
Arte, mente y cerebro,
parecen lo mismo
cuando el alma pierde la lógica
y mi pensamiento la memoria.
Al final aquella inteligencia
que estableció el profesor
fue solo la causa de dos prosas, un coro,
cartas perdidas
y palabras que te invocan.
ESTÁS LEYENDO
Axis Mundi
PoésieSe volvió de arcilla, tan manipulable como para poder convertirse en lo que otros necesitaban, En las formas que pudieran amarla. ~ Arcilla Di mi nombre Cómo si la miel escurriera por tus labios. Mírame y que tus ojos reflejen luces cómo si estuvi...
