¿QUIEN ABRIÓ LA PUERTA? (1)

61 15 8
                                        


Cruzado de brazos frente a la puerta San soltó un fuerte suspiro, observando de reojo como Seonghwa balbuceaba maldiciones, examinando la madera rota. Hongjoong no se atrevió a bajar hasta el sótano, y Hyunjin se quedó en la puerta a un lado de Chan. Los invitados se habían ido desde hace rato, todos desalojando "aliviados" de que el bebé estuviera a salvo.

El silencio fue eterno, incómodo y pesado, como si todos estuvieran esperando alguna explicación coherente de entre tantas cosas que estaba ocurriendo. San ya ni siquiera pensaba en ello, solo reaccionaba a las situaciones como en ese instante, tratando de averiguar cómo arreglar la puerta de la última habitación del sótano.

-¿Seguro que tú no fuiste quien la rompió? -Pregunto Hyunjin a sus espaldas, hablándole a Seonghwa con aquel tonito de reproche. -Tienes historial de romper puertas.

Seonghwa exhaló evidentemente molesto, girándose para encarar a Hyunjin, notando como Chan le sonreía cubriendo la boca del menor. San le hizo una señal para que llevara a su novio escaleras arriba, antes de que comenzaran una inútil discusión entre ellos. Por suerte Chan entendió la señal y tomó a Hyunjin de la mano, arrastrándolo lejos en medio de quejas.

-Pudieron ser algunos de nuestros escandalosos invitados. -Murmuró Yeosang desde arriba, logrando que su voz llegara hasta ellos por el eco del oscuro pasillo.

-Si, bajaron a romper la puerta. -Habló Hyunjin con sarcasmo. -Solo porque querían hacerlo.

-¿Tienes alguna otra explicación? ¿Crees que fue alguno de los fantasmas? -Esta vez Yeosang quien contraatacó, recibiendo la mirada molesta del adolescente. Yeosang se encogió de hombros y desvió la mirada.

-¿Por qué no lo dejamos pasar por ahora? -Preguntó Chan interponiéndose entre Hyunjin y Yeosang. -Es tarde y Wooyoung tiene clases mañana, tenemos que regresar y...

-¿Por qué no entras? -Interrumpió Hyunjin. -Te has quedado mirando la puerta, pero no se han atrevido a entrar. Si creen que no hay nada ¿Por qué simplemente no entran?

Más silencio incómodo carcomiendo las paredes. Seonghwa no respondió, ni siquiera cuando San lo tomó del brazo para hacerlo reaccionar. ¿Acaso estaba temblando? San lo sentía, o imaginó hacerlo mientras su mirada se enfocaba en su perfil. Suspiró y se dio la vuelta encarando la entrada, convenciéndose de que si nadie era capaz de dejar supersticiones estúpidas él lo haría.

Empujó la puerta por completo, dejando que ésta rechinara con todos los símbolos religiosos cayendo al suelo, haciendo curiosos sonidos. No se concentró en ello. Enfocó su mirada en la oscura habitación, extendiendo su manos hacia Seonghwa, pidiéndola la linterna que le fue entregada poco después. Todos en silencio, como si quisieran ponerlo más incómodo. Iluminó el interior.

-Oh... Vaya, que sorpresa. -dijo con voz monótona, adentrándose por fin sin ningún pesar. -¡Qué miedo! ¡Una silla! -Gritó en burla, saliendo de inmediato con una gran sonrisa por delante. Seonghwa suspiró.

-¿Por qué habría una silla? -Preguntó Yeosang.

-No lo sé, pero a menos de que te aterre una silla en medio de la habitación no hay nada de malo en entrar.

-Resuelto esto... -Seonghwa por fin habló, con la voz ronca. -Pueden decir quien rompió la puerta, lo único que tendrá que hacer es arreglarla.

-¿Para qué arreglarla? Solo sellemos el sótano y asunto arreglado. -Gritó Hongjoong.

Seonghwa suspiró, saliendo del sótano mientras San intentaba cerrar la puerta de nuevo.

&

𝐄𝐋𝐋𝐎𝐒 [𝐀𝐃𝐀𝐏𝐓𝐀𝐂𝐈Ó𝐍]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora