Capítulo 2.

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—Ey, espera, Abril.

Me detengo y me giro después de subir unos cuantos escalones de vuelta a mi despacho. Es la chica de antes.

—¿Quieres tomarte un café conmigo? Soy Elisabeth, aunque todos me llaman Eli.

Lo medito en menos de un segundo. Tengo trabajo acumulado y que tengo que adelantar para empezar lo antes posible a organizar las sesiones de los trabajadores, pero empezar a conocer a alguna compañera y ver cómo funciona todo esto desde dentro también es una buena opción.

—Claro, ¿por qué no? Ahora vuelvo. ¿Nos vemos en la entrada?

—Vale, ¿te parece si vamos a uno que hay aquí cerca de la oficina?

—Me parece perfecto.

Acabo de subir las escaleras y voy a mi despacho a coger mi chaqueta y el móvil y la espero en la entrada.

Al poco rato aparece sonriente con un mini bolso rojo a juego con su camisa colgando de un hombro.

—¿Vamos? —Me dice.

—Vamos.

Cruzamos la calle y entramos a la cafetería. Nos sentamos a una de las mesas al lado del ventanal y vemos la carta. Al final ella pide un chocolate caliente y yo un batido. En un arrebato final decidimos compartir también unos pancakes.

Mientras esperamos que nos traigan lo que pedimos empezamos a entablar conversación.

—Oye, pásame tu perfil que te paso la tienda donde compré el colgante.

—Oh, vale. —Me lo da y después de mandarle el perfil de esa tienda tan cuqui aprovecha y me pide el número de teléfono. —¿Cuándo viajaste a Roma? Debió de ser alucinante y súper romántico.

—Pues ya he viajado tres veces, la primera vez fue con dieciséis años, en primero de bachiller. Ese viaje..., no sé cómo definirlo, la verdad, pasaron muchas cosas, buenas y malas, pero fue alucinante. Desde que tengo uso de razón siempre he querido viajar, conocer mundo y empaparme de cada cultura. Esa fue la primera vez que pude hacerlo y que fuera Roma lo hizo más especial aún.

—Qué bonito y que intriga, espero que alguna vez me cuentes algunas anécdotas. Yo nunca he viajado, no salí de España. —Se queda pensativa y de repente parece que se le enciende la bombilla. —Tía, ¿y si nos vamos este finde a Roma y me haces de guía? —Me dice emocionada. Yo, en cambio, me empiezo a reír, no lo puedo evitar, eso ha sido un arrebato también muy propio de mí. —Oye, ¿Qué te hace tanta gracia? A ver, que nos acabamos de conocer, pero no pareces una asesina ni secuestradora, así que...

—Nada, nada. Es que eso que acabas de decir podría haberlo dicho yo perfectamente. Y no, no lo soy. ¿Acaso tú sí y este es tu plan para matarme? —le pregunto con una ceja alzada. Ella en cambio se ríe.

—No, yo tampoco lo soy.

—Eso es lo que diría una asesina.

Se vuelve a reír y retoma el tema.

—¿Pues a que estamos esperando? Tendrás que descubrir si lo soy, ¿no? —me guiña un ojo antes de añadir: —Busquemos los vuelos y el hotel, conozco una página que utilizo para los viajes de los jefes que es muy fácil hacerlo.

—¿Eres la secretaria?

—Esa soy yo. —Me responde levantando la vista del móvil que acababa de coger para sonreírme y guiñarme el ojo. —Pero no solo eso, también soy a la que acudirías para preguntar por cualquier cosa. Y es así como acabo por enterarme de todos los chismes de la oficina. No soy yo, son ellos los que vienen a mí.

Me río, no lo puedo evitar, me encanta esta mujer.

—Bueno, sigamos con lo que estábamos. ¿Cojo unos vuelos?

Eso me recuerda a mi yo adolescente, deseando conocer mundo y viajar, desesperada por coger un avión y descubrir nuevas culturas, sitios y gente.

—Mira, hagamos esto. —Empiezo a hablar justo cuando llegan con lo que pedimos. —Reserva un vuelo para el próximo puente que tengamos y un hotel por la zona de Termini, cerca de la estación de tren y autobús que hay. A cambio, ayúdame a conocer más este lugar en el que trabajamos.

—¿Lo dices en serio? —Me pregunta emocionada. Parece que de un momento a otro se va a poner a llorar, de la alegría, claro.

—Claro, me gustan este tipo de planes. —Le sonrío.

Seguimos charlando mientras tomamos nuestros pancakes y nuestras bebidas hasta que va siendo hora de volver a la empresa.

Recuerdos de aquel díaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora