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Narra Olivia.
La semana pasada estuve en Jerez celebrando la Navidad con mi familia. Fueron unos días preciosos en los que disfrutamos todos juntos, conversamos sobre miles de cosas, hicimos muchas actividades y, lo más importante, pasamos tiempo en familia.
Han pasado algo más de dos meses desde que Jude y yo nos conocimos, y hace menos de tres semanas que estamos liados, por así decirlo.
Por lo que he hablado estos días con Jude, él ha ido un par de días a Birmingham para pasar los días festivos con su familia, ya que apenas tienen vacaciones por Navidad y ya están de vuelta en los entrenamientos.
Hoy el día se presenta bastante ajetreado: a las diez y media de la mañana tengo un análisis de sangre, a las doce y media una reunión y, por la tarde, trabajo en la cafetería.
- Olivia, ¿por qué estás tan nerviosa? - pregunta Gemma, mirándome, ya que ella me va a acompañar al médico.
- Porque no me gustan los hospitales.
Podría decir que desde pequeña tengo una fobia a los hospitales, no me gustan para nada y, cada vez que tengo que ir a alguno, lo paso extremadamente mal.
- Venga, tranquilízate, Olivia, ya verás que no es para tanto - dice Gemma una vez que hemos entrado al hospital.
A los cinco minutos, entramos en la consulta. Enseguida me ponen la vía en el brazo y empiezan a sacarme sangre.
- Pues Olivia, esto es todo. Cuando tengamos analizada la muestra de sangre, te llamaremos por teléfono - comenta la médica.
- Perfecto, muchas gracias - respondo con una pequeña sonrisa.
Como aún queda una hora para la reunión, Gemma y yo aprovechamos para desayunar unos ricos churros con chocolate.
- ¿Cómo va la cosa con Jude? - pregunta intrigada.
- Va bien, me gusta mucho - admito con una sonrisa.
- Qué sonrisita más tonta te sale, amiga.
Las dos reímos y ahora es mi turno de acribillarla a preguntas.
- ¿Y tú qué tal con Miguel? - pregunto elevando las cejas.
- Pues bien, tía, pero no sé a dónde va a llegar esto porque a veces parece que somos novios y otras que solo me quiere para lo que me quiere —me explica.
- ¿Tú quieres estar con él?
- Me gustaría tener algo, quizás no una relación aún, pero tampoco quiero que esto sea solo una especie de entretenimiento.
- Gemma, deberías hablar con él y así tanto tú como él salís de dudas.
- Tendré que hacerlo.
Nada más desayunar, me dirijo a la reunión y Gemma se va a la universidad.