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NarraJude.
Observo cómo Olivia duerme plácidamente boca arriba, ya que su abultada barriga de nueves meses le impide acomodarse boca abajo, su postura favorita. Con cuidado, intento coger mis cosas sin hacer ruido para no despertarla, consiente de que con el embarazo duerme mucho menos de lo habitual.
Durante estos meses, Olivia ha pasado por numerosos cambios de humor, especialmente en esta última etapa. Sin embargo, yo he procurado estar a su lado en todo momento, apoyándola y brindándole el cariño que necesita.
Antes de salir, dejo un beso cálido y suave en su frente, cerrando la puerta de la habitación con delicadeza tras de mí. Aunque me encantaría quedarme para cuidar de ella, el deber me llama: tengo entrenamiento en una hora y el trabajo es el trabajo por lo que tengo que acudir.
De camino al entrenamiento, escucho una lista de reproducción que Olivia suele poner habitualmente en el coche. Es una lista de canciones flamencas, un género que ella insiste en que aprenda a escuchar y disfrutar, asegurando que el flamenco es el mejor género musical. Y debo admitir que, hasta ahora, las canciones que he escuchado me han gustado mucho.
Sonrío bajándome del coche tras aparcar en mi plaza correspondiente del parking de la ciudad deportiva. Al bajar del coche, me encuentro con que Mbappe ha llegado al mismo tiempo que yo.
- ¿Qué tarareas? - pregunta, frunciendo el ceño con curiosidad.
- A tu vera, de Lola Flores - respondo, con naturalidad.
- Seguro que esa canción que te la ha pegado Olivia - dice, esbozando una sonrisa.
- Por supuesto. De hecho, tengo que pasarte un par de canciones para que las escuches.
- ¿Me quieres volver andaluz? - bromea, arqueando las cejas.
- No, simplemente quiero que aprendas a apreciar las buenas canciones. Además, aunque no soy de España, tengo que decir que el flamenco es una de las grandes maravillas de este país.
Después de una charla interesante con Kyliam, ambos entramos en el interior de las instalaciones deportivas para cambiarnos poniéndonos la ropa de entreno y salir al césped junto al resto de nuestros compañeros.
- ¿Qué tal va Olivia? - me pregunta Fede Valverde mientras corremos.
- Ahí va, ya sabes: náuseas, mareos, antojos, cansancio. Pero pronto tendremos a nuestra pequeña con nosotros.
En el tercer mes de embarazo descubrimos que el bebé que estamos esperando es una niña. Fue un momento súper emocionante que siempre va a quedar grabado en mi memoria. Cuando el médico nos reveló que era una niña, las lágrimas no tardaron en aparecer.
- Seguro que será una niña preciosa - asegura Fede con una sonrisa. - Iremos a visitarles en cuanto nazca.
Después de correr durante unos minutos, nos preparamos para lanzar algunos tiros a puerta.