33. La suerte de mi vida

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Narra Jude

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Narra Jude.

Despierto gracias al horrible sonido que emite la alarma del iPhone. Más de una vez me he llegado a despertar varios minutos antes de que suene, todo para no escuchar ese horripilante sonido.

El día de hoy es bastante especial, puesto que es el cumpleaños de Olivia. Es cierto que a ella no le gusta celebrar su cumpleaños porque, según dice, es un día triste en el que te das cuenta de que ha pasado otro año más de tu vida y de que hay pequeñas cosas que van desapareciendo de un año a otro.

El entrenamiento de hoy es a las nueve y cuarto de la mañana, así que, casi media hora antes de que este de comienzo, voy de camino hacia la ciudad deportiva. No me gusta llegar nada tarde a los entrenamientos, y al míster aún menos, así que casi siempre estoy allí unos minutos antes. En más de una ocasión he sido de los primeros en llegar.

Una vez entro al interior de las instalaciones, me encuentro con varios compañeros, como son: Lucas Vázquez, Dani Carvajal y Luka Modric. Los tres jugadores más veteranos.

- Hombre ya tenemos uno de los jovenzuelos por aquí - exclama Carvajal, sonriéndome.

- Ni que vosotros fuerais abuelos - respondo riéndome.

- La edad ya se nos nota, Jude - indica Modric, haciendo que ruede los ojos.

- Eso son bobadas. Cuando tocas el balón, la edad no se te nota lo más mínimo - contraataco.

El resto de compañeros llegan y nos dirigimos a los vestuarios para ponernos la ropa de entreno. Salgo al césped, seguido de Mbappé y Endrick.

- ¡Venid aquí! - grita Ancelotti, captando la atención de todos.

Rápidamente nos acercamos a él, formando un gran círculo a su alrededor. El míster empieza a darnos una breve charla pero concisa. Últimamente, los partido no están saliendo de la mejor manera que a todos nos gustaría. Nos está costando mucho meter goles y los rivales nos llegan demasiado pronto y con eficacia a la portería.

Tras esta charla, damos varias vueltas al campo y hacemos varios ejercicios físicos de ritmo y denifición de cara a puerta. Luego, nos dividimos en dos equipos para jugar un mini partido.

Nada más terminar el entrenamiento, me ducho rápidamente. En cuanto salgo de la ducha y estoy cambiado de ropa, me despido de mis compañeros y me dirijo al parking para montarme en mi coche e ir al aeropuerto.

Mis suegros y mis cuñados llegaban hoy a las once de la mañana, justo la hora a la que yo he salido del entreno. Ellos me dijeron que pedirían un taxi, pero me negué rotundamente y les dije que yo iría a recogerlos.

- ¡Jude! - grita Delia corriendo hacia mí en cuanto me ve.

- Hola, pequeña - le digo, besando su cabeza y  cogiéndola entre mis brazos.

Media Luna || Jude Bellingham Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora