Al terminar aquella conversación, Nil y Alexander avisaron a los demás para continuar con la reunión. Ahora sí iba a empezar lo bueno. Sarcasmo.
¿O no?
––Gracias por darnos espacio para hablar, ahora sí podemos empezar ––Alexandre dijo animado y despierto.
––Bien, estuvimos hablando y creemos que sería mejor escucharlos primero y luego comenzar con el trato ––el rey habló y los demás solo asintieron esperando escuchar las propuestas de los principales involucrados.
––El primer punto que considero crucial es que el príncipe y yo encontramos razonable retrasar el matrimonio.
Todos se quedaron esperando, pero el rey Alger, en cambio, pareció salir de sí mismo y todo su manto comenzó a dirigirse sobre Nil con la intención de atraparlo. A pesar de ello, Su Santidad no reaccionó; sin embargo, Nil no terminó afectado ya que su escudo hecho de su don lo protegió.
––¿Qué es lo que intenta, su majestad? ––Nil preguntó esperando no entrar a un diálogo tenso, era lo que menos le convenia en ese momento.
––Santa Rafeaste, Alexandre, tú también, ¿pueden aclarar, esto que tienen pensado? ––el rey habló esquivando la pregunta que sabía que lo pondría en una situación complicada.
––Padre, y todos los presentes, escuchen con atención y no se adelanten a ningún hecho ––el príncipe miró con intensidad al rey, quien no apartaba su mirada ––es lo peor que podrían hacer.
Nil observó como las manos del rey se ponían rojas de tanto autorretenerse, pero no dijo nada.
––Pues, las razones son claras, nosotros realmente nos beneficiaríamos de tener, solo de nombre, a la Santa sede de nuestro lado en la guerra. Ahora, la cuestión es que Nile me explicó que, si bien no desconfiaban de nosotros, sería normal esperar los resultados que dé razón de que ganaremos, porque no solo es la Santa, también está el nombre de la Sede en juego––los adultos escuchaban un poco incómodos.
––Y considero que es normal pensar así en un primer momento. No decimos que no nos vamos a casar, porque confiamos en que ustedes tendrán la guerra bajo control, así que mientras más pronto venzan, mejor. Y para eso, ––Nil hizo con su don una espada sin muchas decoraciones pero que desprendía una gran presión ––yo voy a participar en la guerra.
Su santidad fue el primero en levantarse y miró sin decir nada a Nil. Parece que no estaba de acuerdo, pero era la oportunidad para expandir su área de búsqueda y regresar a su mundo, nada iba a detenerlo.
––Su santidad, sé que no esperaba esto, pero esa es mi solución. No nos vamos a casar pronto, representaré a la Sede en la guerra, aún se entenderá que apoyamos a Eternia. Usted, más que nadie, conoce mi capacidad.
––Contigo se avanzaría más rápido en la guerra, entiendo. Pero el matrimonio lo sería más, Nile ––Su santidad parecía estar implorando en silencio, Nile pensó que lo único que podía hacer era lo mismo.
––Su santidad, y reyes de Eternia... la cuestión es que todavía no nos conocemos bien y de esta manera nos ayudarían a entendernos también.
––Pero también se van a poder conocer, y mejor si se casan...
––Mi reina, entiendo a lo que se refiere, pero es que precisamente ese es el problema ––nadie entendía la razón principal ––La Santa toda su vida se grabó sus funciones de acuerdo con su función, mas así, tendremos que consumar el matrimonio ––y con eso, todos comprendieron.
––Pero querida, es natural que suceda, y mi hijo no es malo como para hacerte sufrir ––Nil miró con extrañeza a la reina, le pareció muy anticuada y desvergonzada.
Por otro lado, Su Santidad pareció molestarse con el hecho de pensar en ello, por lo que, a pesar de haber pactado con los reyes antes el matrimonio, sintió que ahora tenía que retractarse un poco.
––Su alteza, rey Alger y reina Seraphine, creo que el hecho de que retrasen el matrimonio por esta razón lo encuentro oportuno. Antes de acordar entre nosotros sabíamos los riesgos que estábamos tomando, ––el rey supo lo que Su Santidad estaba haciendo, esquivando cualquier sospecha ––si dejamos que los chicos se conozcan el lo que colaboran en la guerra, cuando se casen ya no habrá este problema. ¿Cierto? ––Su Santidad dijo esto último mirando a los jóvenes.
––Gracias por entenderlo Su Santidad, pero no bastará con solo pasar el tiempo en la guerra, y lo digo yo que pasé los últimos meses inmerso en el campo de batalla ––los reyes parecieron ceder un poco con lo dicho ––. Sugiero que nos den, al menos, dos meses luego de finalizar la guerra. Luego nos casaremos.
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N/A: Holaa, esta es la primera vez que escribo para los que me leen. Realmente agradezco la oportunidad que le están dando a mi historia ;)
Si bien ya tengo un borrador con las ideas claves de lo que pasará en la historia, me gustaría saber qué piensan del camino que esta tomando y también si sugieren algunas ideas, las tomaré en cuenta.
Por ejemplo en cómo podría hacerla más dinámica si creen que lo necesita, el carácter de los personajes o incluso las relaciones que quieren que se creen o no x), aunque estoy trabajando en la creación de más personajes jajaja
Por cierto, si notan cierta demora en la publicación de los capítulos es porque la universidad tiene semanas en las que me absorbe toda la energía, por eso mismo, ni bien tengo inspiración y tiempo trato de desarrollar los capítulos de la historia lo más que puedo jajaja
Espero verlos pronto <3
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EL JOVEN QUE QUIZO SALVAR A LA SANTA DE UN MUNDO DE FANTASÍA
FantasyUn joven de 17 años trasmigra a un mundo de fantasía donde se encuentra atrapado en el cuerpo de la sucesora de un gran poder divino, la Santa se la Santa sede. Ahora buscará la manera de regresar a su mundo original, tratando de buscar las razone...