Nil se estaba dirigiendo a su habitación luego de la deliciosa cena, pero se encontró con la maga, que parecía realmente querer hablar sobre algún asunto importante, así que se detuvo.
––Maga Fester, ¿en qué puedo ayudarla? ––trato de mostrarse abierto a cualquier duda.
––Santa Rafeaste, muchas gracias por su tiempo ––fueron a sentarse cerca de una fuente que luego derivaría en los caminos distintos a sus habitaciones.
––Bien, pues, no quisiese mostrarme intrusiva, pero realmente estoy interesada en aprender sobre la unión de dones entre la realeza, puede que llegue a sacar buenas ideas para nuevas invenciones ––Fester miraba con determinación a Nil, a lo cual no sabía cómo reaccionar.
––Veras, no sé si estaré... permitida a revelar dichos detalles, pero te aseguro que todavía falta descubrir más sobre aquello. Pero, si no te opones, podría preguntar en la junta de mañana sobre este tema, quizás hay partes que si te puedan compartir.
––Sí, significaría mucho para mí, más aún conociendo la relación que tiene Lynuster con Eternia actualmente ––Fester sin medirse agarró las manos de Nil y lo miró fijamente ––Muchas gracias, espero verla más seguido.
––Ojalá que así sea ––Nil sentía extrañas sus manos, por lo que se separó –– ten un buen descanso.
––Igualmente para usted, Santa ––ambos sonrieron y se retiraron a sus habitaciones.
Cuando Nil llegó a su cuarto se echó un rato en su cama para reflexionar.
¿Será que me estoy enganchando a la maga? Nunca había experimentado tal hormigueo. ¿Qué será? Si me estuviese enamorando lo aceptaría, pero es algo más, quizás tiene que ver con el aura...
Miró sus manos por un momento, pero no pudo notar nada fuera de lo normal, así que decidió observar su almacén personal y el que compartía con Alexander. Era extraño, podía notar que faltaba una pequeña cantidad, cosa que era imposible ya que eso había quedado con el príncipe en no tocar esa reserva.
¿Puede que la maga haya estado absorbiendo algo de su don? Si fuese así, ¿con qué propósito?
Ug... tendría que preguntarle, a más tardar, luego del desayuno. No le había comentado al príncipe todavía, pero si es que llegasen a aceptar las propuestas que tenían, aunque sea parcialmente, partiría a la capital de Eternia junto a la familia real. No tenía tiempo que perder.
Entonces, para al menos avanzar con su plan, decidió poner de figura base a la Santa sede, luego, con los lugares que había apuntado antes, cambiaría el tamaño de su don puro.
Y lo hizo. Ahora pasaría toda la noche absorbiendo el maná que le sea posible para cubrir ese nuevo espacio, ya que el de su almacén personal luego lo utilizaría en la guerra. No se podía permitirse gastar ni una gota sin pensarlo, afuera de la ciudad santa el ambiente estaría contaminado y tendría que purificar todo lo que entraría a su organismo.
Nil a ese punto solo rogaba en su mente que su plan funcionase, salvar a la santa y en el camino poder encontrar a algún sabio que le ayudase volver a su mundo.
Siendo así, se cambió y se aseó, luego yéndose a dormir.
Cerrando sus ojos entró al mundo de los sueños, donde visualizó a la Nile Rafeaste real, y se dio cuenta que él estaba en su cuerpo original también. Quiso preguntarle varias cosas, pero esta solo se dedicaba a correr a un oscuro agujero al final del horizonte, donde extrañamente el sol no se encontraba.
––¡NILE, no corras! ¡AYÚDAME! ¡Ayúdame a volver a mi mundo real! ––Nil corría tras de ella como podía, pero se quedaba rápidamente sin aliento ––¡CUIDADO! ¡No creo que debas ir para allá, se ve... PELIGROSO!
En eso, Nile se detuvo y lo esperó algunos segundos para luego simplemente mirar el oscuro abismo al que casi caía.
––Jovencito, ¿quién eres tú? ¿Acaso no ves que allá esta la solución? ––Nile señaló al centro de la oscuridad.
––¿A qué te refieres? ¿La solución para volver a mi mundo original? ––Nil se encontraba estupefacto ante las palabras de la verdadera Santa, quería confiar, pero ese vacío solo le provocaba miedo.
––¿A tu mundo original? No entiendo, yo me refiero a que esa es la solución para que yo regrese a la realidad. ¿Quién eres? ––Nile parecía desconfiar de Nil, quien no sabía cómo explicarse.
––¡Escúchame!, me llamo Nil, y... te sonará extraño lo que te diré, pero tienes que creerme ––Nile lo escuchaba, pero no quitaba su mirada de aquel profundo y horrible pozo sin fin ––¡Yo tomé tu cuerpo!, al parecer viajé a tu mundo, cuando desperté me encontraba en la Santa sede, y poco a poco fui descubriendo que en este mundo existen los poderes, lo cual ustedes llaman don.
––¿Y cómo puede ser posible eso? ¿Le has contado sobre este asunto Su santidad? Yo llevo un par de horas corriendo por este prado, pero no encuentro nada conocido... ––Nile parecía querer entender lo que sucedía, pero no sabía qué aconsejarle al chico, solo miraba el agujero ––Ven, quizás si ambos vamos ahí, regresaremos a la normalidad.
Nil con miedo aceptó seguirla, quizás esa era la única manera de volver a ver a su familia y amigos. Caminaba indeciso, así que la Santa le sujetó el brazo y corrieron lo más que pudieron. Ambos se estaban quedando sin aire mientras más se acercaban, como si se estuviese ahogando.
––Espera, ¡Nile! ––Se soltó bruscamente, haciendo que ambos cayesen al suelo ––¿Acaso no tienes tus poderes? Para que vayamos más rápido y sin dolor...
––¡No! No hay nada aquí, solo esa oscuridad, vamos, quizás entrar ambos sea la solución ––Nile lo miraba con molestia al joven.
––¡¿Cómo que quizás?! ¿Y si eso solo nos lleva a desaparecer los dos? ––Nil no quería desperdiciar la oportunidad, pero no le daba buena espina.
––Yo intentaré lo que sea para regresar a mi vida, y si no vas a arriesgarte tu también, entonces no me hagas perder tiempo––Nil le agarró el vestido para evitar que se marchase en un acto desesperado.
––¡Bien, iré! Pero no me hables así que yo también tengo derecho a dudar.
Ambos se miraron con molestia y siguieron corriendo a la par. Para cuando llegaron al borde se miraron decididos, apunto de saltar, pero repentinamente Nil se despertó.
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EL JOVEN QUE QUIZO SALVAR A LA SANTA DE UN MUNDO DE FANTASÍA
FantasíaUn joven de 17 años trasmigra a un mundo de fantasía donde se encuentra atrapado en el cuerpo de la sucesora de un gran poder divino, la Santa se la Santa sede. Ahora buscará la manera de regresar a su mundo original, tratando de buscar las razone...