Cuando nos conocimos... te odie desde el primer momento que te vi... quien diría que cuando me enamoré de ti no sabía cuánto podía ser capaz de amar a alguien con este roto corazón...
Tras cuatro años de vivir juntos Aslan y Ander entrarán a una nue...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Amigos es un término complicado para mi, cuando era niño podía decirle amigo a cualquier niño con el que me llevara bien un día, conforme creces vas entendiendo que el término amigo no se debe usar en vano, actualmente mi número de amigos es 3, dos según Ander porque no puedo contarlo a él como amigo porque es mi novio... pero si tu novio no es tu amigo la relación no puede llegar a tanto.
Por la mañana salí a correr para despejarme de los problemas cuando como siempre ese maldito perro me siguió hasta la casa.
—Luffy defiéndeme —pedí entrando a la casa abriendo la puerta para dejar salir al perro
El golden fue directo "atacar" al pomeranian del vecino... no funcionó solo lo atacó a lengüetazos moviéndole la colita.
—No te vaya a comer —se burló Klaus en la cerca de a lado mirándome con gracia
—Controla a tu perro quieres, todas las mañanas es lo mismo — me quejé.
—Es que estás muy apetecible —se burló giñandome.
Un zapato lo atacó siendo el dueño mi novio que me esperaba desde la puerta
—¡No coquetes con mi novio! —le dejó en claro a Klaus— se tus sucias intenciones
—Mis sucias intenciones son las mismas que las tuyas —le recordó con una sonrisita pícara.
—Ya me acordé porque son amigos —aceptó Andy derrotado, bufé para entrar a la casa besando la frente de Andy.
Si tal vez Zoro el perro de Klaus era un pomerania pero el cabron se iba directo al tendón de Aquiles para morder y no soltarte, durante mi ducha me quedé un momento reflexionando en lo que me había dicho Andy ayer... concluí que no necesito amigos así que trataría de ignorarlo el día de hoy.
Los caminos en coche siempre eran con la música en alto con la nada melodiosa voz de mi novio escuchando a Olivia Rodrigo como despechado.
—Hoy voy a llegar tarde —me avisó mientras se bajaba del coche— los chicos quieren ir por uno tragos.