Cuando nos conocimos... te odie desde el primer momento que te vi... quien diría que cuando me enamoré de ti no sabía cuánto podía ser capaz de amar a alguien con este roto corazón...
Tras cuatro años de vivir juntos Aslan y Ander entrarán a una nue...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
El gran día llegó... el día de mi boda, Ander salió del hospital un mes más tarde, estaba muy débil cuando salió pero planear la boda le hizo mantenerse fuerte mentalmente y estar ocupado, y vaya que se había esforzado pues había planeado una gran boda con una luna de miel en las playas de Cancún y seis meses después de la propuesta ya estábamos por casarnos.
Curiosamente no estaba nervioso, ya me había dicho que sí, a comparación de la proposición lo peor ya me había pasado, un ligero error no iba arruinar esto otra vez.
—Ya duérmete —regañe— o planeas ir desvelado a tu boda.
—Ya voy solo estoy repasando todo una vez más —explicó mirando su tableta.
—Ander todo va a salir bien —retire la tableta de sus manos.
—Pero yo no quiero que salga bien, quiero que sea perfecto —estableció intentando quitármela.
—Va a ser perfecto porque te casas conmigo—guiñé
El moreno suspiró para asentir y acomodarse en mi pecho.
—No se supone que no deberíamos vernos antes de la boda —cuestioné pues tenía ciertas ideas de su abuela todavía.
—No, no —negó— ya te dejé de ver por muchas semanas no vuelvo hacerlo en la vida.
—Ya dijiste cabron—bese su frente.
Mi moreno me miraba con esos ojos llenos de ilusión y. aquella sonrisa que tanto me gustaba, me acerqué a él para besar sus labios.
—No quieres tener sexo pre matrimonio —empezó de caliente, era su único estado a decir verdad.
—Tu hermana dijo nada de sexo antes de la boda —le recordé.
—Agh dijo la señora embarazada de su cuarto hijo —se quejó— cuánta hipocresía en eso no crees.
Negué para llenarlo de besos por toda su carita, aquellos ojos se llenaron de lágrimas de un momento a otro.