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Ver a Aslan enojado era algo común, fue así como lo conocí y prácticamente era el humor que manejaba veinticuatro siete, apesar de que se había suavizado estos años nunca lo había visto tan enojado

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Ver a Aslan enojado era algo común, fue así como lo conocí y prácticamente era el humor que manejaba veinticuatro siete, apesar de que se había suavizado estos años nunca lo había visto tan enojado... no, no era enojo, era ira en sus palabras pero no solo eso también un profundo dolor que me lastimó escuchar.

En cuanto lo vi salir un profundo miedo me llenó.

—Thena —lo llamó su esposo preocupado.

Su rostro mostraba una profunda tristeza, la mujer negó para pasar a su lado y darle a su hijo que seguía llorando, la pobre mujer se encerró en su habita pero las paredes no eran lo suficientemente gruesas para evitar que la escucháramos llorar desconsoladamente pidiéndole perdón a su difunto esposo.

—Puedes... —dijo Rob dándome al bebé para que lo cargara.

—Si claro —dije cargándolo quién de inmediato ocultó su cabeza en mi pecho.

El hombre entró para consolar a su esposa mientras yo calmaba al bebé.

—Ya, ya —lo consolé besando su frente— está bien Beckcito ya no llores.

—Mi manito se enojó comigo —gimoteó entre lágrimas— ya no... ya no me va a querer.

—No digas eso, tu hermano te ama es solo que está muy triste por su papá —lo abracé.

El nene se calmó pensando por un momento, aún era muy joven para entender lo que significaba la muerte.

—¿Poque no viene su papá? —preguntó confundió— que venga

—Él no puede venir Beck —negué para acariciar su cabello.

—Pobe manito —dijo con tristeza.

Suspiré para calmarlo, le mandé mensaje a mi león pero claramente no volvería por mi, me quedé cuidando al niño hasta que se quedó dormido, Robert salió un rato después junto con Athena.

—Gracias por cuidarlo —agradeció Athena tomando mi mano— ¿quieres que te llevemos a casa?

—No, está bien Soso ya viene por mi —la calme dando un ligero apretón a su mano.

When we fall in loveDonde viven las historias. Descúbrelo ahora