La caja de Pandora

1.2K 110 128
                                        


Clara se asombra, al ver un bebé en los brazos de su primer hijo. Las dudas la rodean buscando respuesta y, para ello, debe estar solo con el implicado.

A cambio, William quería respuestas, ahora.

─Lo que me faltaba─ lo dice mientras se golpea la cara.

Respira un poco, necesita pensar bien las cosas, pero no puede haber la estupidez de su hijo mayor.

─¡Explica esto, Michael! ¡Ahora!

Eso hizo que el más pequeño llore, haciendo que el mayor se molestara más.

─Te asustó el señor amargado─ Gregory a escuchar el sufijo que uso Michael con su padre, hizo que se callara y riera un poco.

William, al escuchar las palabras que usa su hijo, lo molestó más. La vena se marca en la frente.

Sin embargo, la voz y el apretón de su esposa le hizo pensar mejor las cosas.




Estando todo sentado en la sala, siendo la 7:40 de la mañana.

El silencio persiste en la casa, solo se escucha el tic-tac del reloj.

Además, las miradas pasaban entre Michael y Gregory. Este último, no le gustaba esa atención innecesaria. Él no quería llamar la atención, solo por un momento tuvo miedo. No le puede juzgar por haber gritado. ¿Qué culpa tiene que la niña que estaba en el sofá se parezca a la oficial Vanessa?

Por la incomodidad, se volvió a pega al pecho de su cuidador. Quiere que la tierra se lo trague.

Los adultos se dieron cuenta del cierto parecido que tiene el más pequeño con su hijo mayor. La gran duda, estaba formándose en ellos, y no querían confírmalo.

Clara, había deseado que sus hijos menores y el bebé no tuviera presente, pero no pudo mandarlo a su cuarto a ninguno.

─Ahora explica─ finalmente, habló el señor Afton. Mirando con seriedad y enfado.

─Él, es Gregory─ suspiro un poco, para luego continuar─ lo encontré cerca de la casa cuando venía de estar con mis amigos─ vio como su padre seguía mirando así que continuo.─ Busqué a los alrededores, no encontré rastro de su madre o un familiar o alguien─ trago saliva un poco ─como era de noche lo traje aquí.

Así finalizo su explicación, utilizó la misma historia que le dijo a su hermano.


─Y ¿por qué metiste a tu hermano?

─¿Eh? ─ no espero esa pregunta.

─Desde temprano has estado actuando raro, vi cómo hablaba con Evan antes de entrar a la cocina y, el hecho de que el bebé estaba en su habitación. ¿Por qué lo hiciste?

Eso, asombró a todos menos a Michael, ya sabía que su padre es muy observador y analítico, solo que se había olvidado, que no debía actuar diferente al su yo de esta época.

─Evan, me descubrió en la madrugada y me ayudó─ contestó tranquilo. No quería meter en problema a su hermano.

─Bien─ ya convencido por la respuesta de su hijo mayor, empezó a pensar una solución ─Lo llevaremos a un orfanato....no está muy lejos; no...mejor a la policía. Niños, preparen sus cosas, nos vamos─ lo dice como si nada, levantándose.

Los más jóvenes, al escuchar lo que dijo el señor Afton, se asustaron y sorprendieron.

Gregory, al escuchar la palabra orfanato, se desespera y empieza, a llorar y jalar el polo de Michael. No quiere ir a ese lugar, por ningún motivo.

Hasta el cambioDonde viven las historias. Descúbrelo ahora