Contestando preguntas

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Advertencia: Alusión de muerte, por favor discreción con el tema.


Luego de terminar de limpiar el ático y sótano se tiró a la cama, observo el reloj de la pared de su habitación y era la 10 de la noche. No puede creer que su mamá lo hubiera castigado haciendo que limpiara ambas partes de la casa juntos a sus hermanos, aunque a ellos lo mando a dormir temprano.

Gira hacia la cuna y mira como duerme tranquilo su hijo. Y con esa imagen se fue durmiendo, el cansancio se había apoderado de su cuerpo ejerciendo un entumecimiento y perdiendo de apoco la conciencia.

Al abrir lo que se supones son los ojos se encuentra en la dimensión blanca, mira lentamente el lugar buscando a alguien, tiene que saber cuánto vio, aunque sabe en el fondo que ya traumo a su versión pequeña.

A lo lejos el otro Michael estaba tirado, eso lo asusto y rápidamente vuela hacia él. Al llegar lo encuentra con los brazos extendido en ambos lados y mirando arriba con los ojos bien abiertos. Su cara perturbaba mucho.

─¿Estás bien?

El menor se levantó lentamente, su cabello tapaba sus ojos y la inclinación de su cabeza no ayudaba. Una vez de pie gira con una velocidad imprevista y extiende su brazo hacia el rostro del mayor, un puñetazo había sido depositado en la cara del viejo.

No espero mucho para que se recuperada para lanzarse encima y tumbarlo al piso para seguir golpeándolo.

─¡Idiota, eso no es verdad!......¡ESO NO ES VERDAD! ─ grita y sigue golpeándolo ─¡El llorón no está muerto! No....¡ESTA MUERTO!─ se detiene y derrama lagrimas ─ no puede estarlo, eres un estúpido que imaginas cosas─ se va agarrando la cabeza a recordar ─esas......cosas─ su pulso se acelera y su cuerpo empieza a temblar─ ¿qué son ...esas malditas cosas? ─ la sonrisa burlona de los Nightmares retumba en su mente y no puede evitar abrir más los ojos y respirar más rápido.

Pero todo eso es detenido por el frio que desprendía el mayor.

─Perdóname─ susurra tristemente ─ no quería hacerte...pasar por este momento─ derrama una lagrima negra.

─Dime....que no es cierto─ susurra roto.

Un largo silencio se prolongó y no hubo respuesta.

El líquido negro que brotaba de sus cuencas vacías, caía sobre la cabeza del joven y resbaló sobre su frente.

El joven se aleja de él y lo empieza a galonear con fuerza.

─Contéstame.

Y lo vuelve a golpear, golpe que lo aleja.

No hubo respuesta, solo más lágrimas.

─¡No seas un llorón! Y respóndeme─ le reclama con lágrimas en los ojos. Algo irónico.

─No te diré nada.

─¡¿POR QUÉ?!

Esa pregunta lo hizo pensar, ¿por qué se reusaba en contarle? ¿por qué quería llevar este peso solo? ¿Quería protegerlo o era egoísta? ─No mereces...llevar este pesar─ susurra sin poder detenerse, había respondido en voz alta.

─No me crees suficiente fuerte para saber el futuro─ lo sostiene por su camisa ─ dime de una puta vez lo que .....sucedió─ al final duda, pero no desea retratarse.

─Estará...más roto como yo─ el otro lo queda observando, y ve en sus ojos azules como se agranda por algo.

El más joven recién se percata que el mayor no había negado en ningún momento lo que había pasado, esa noticia lo golpeo fuerte tumbándolo al suelo.

Hasta el cambioDonde viven las historias. Descúbrelo ahora