Correr con cuidado de no tropezar, lo último quequiere es lastimar a Gregory, especialmente ahora que apena se está acostumbrandoestar vivo.
10 minutos fueron suficientes para llegar a su casa. Casa que no ha cambiado a lo largo de los años, con la misma composición, el mismo color, la misma cosa, pero con dos cosas diferentes: el buzón y el jardín.
El primero tenía escrito el apellido otorgado ensu nacimiento; Afton, la familia Afton, no Smith como le puso. Y la segunda,estaba con diversa vegetación, no seco y ausente. Recuerda que la última vezque vio la casa, fue un día antes de terminar en el incendio de la pizzería,antes de supuestamente terminar todo el infierno.
Nunca pensó que lo volvería a ver el buzón, máscon ese apellido.
Al abrirlo no encontró nada, un golpe mental porsu torpeza. Las personas comunes no recogen el correo o paquetes por lasnoches.
Suelta un suspiro de frustración y ríe ligeramente la costumbre, susurra.
Sí, costumbre. Después de la muerte de él empezó a recoger los paquetes en las noches, escondiéndose entre las personas. La oscuridad le ayudaba mucho a ocultar cosas.
¿Qué hora será?, ¿Estará mi familia en casa?, ¿se molestará por llegar de noche? Con pasos temblorosos y miles de pensamientos negativos sobre lo que puede encontrar en su casa, lo abruma.
Sin saber, su cuerpo lo llevó a la puerta de lacocina; cuando llegó reaccionó. Volvió a respirar profundamente para quitartodos esos pensamientos, ¿Cuántas veces había respirado así? Se repite.
Una vez adentro, observa la cocina, los muebles y utensilios de esta parte de la casa; no cambia.
Al llegar a la puerta que conecta con elinterior del hogar. En la sala ve a su madre.
Ella estaba sentada en el sofá, de espalda, viendo la televisión. Una mujer de cabello rubios, piel clara y ojos verdes. Lleva una bruza verde y un pantalón azul oscuro, suponiendo parte de ella, debido a que no la ve directamente.
¿Cuándo fue la última vez que la vio?, se cuestiona, ya no la recuerda. Solo que Elizabeth y Evan pasaban mucho tiempo con ella y que él se alejó más para pasar tiempo con sus amigos.
¡Qué mal hijo fue!, ¡qué mal hermano fue!
Los niños estaban con ella, parecían concentrados en el programa que se emitía en la televisión.
Siente los ojos húmedos, las ganas de correr y abrazarla con toda la fuerza del mundo, a ella y sus hermanos; sin embargo, los movimientos de Gregory en sus brazos lo traen al presente.
Está perdiéndose de mucho; debería concentrarse, pero ¿cómo puede evitar recordar y sentir todo aquello? No se puede luchar contra eso.
Las lágrimas derramadas fueron limpiadas con rapidez. La escalera que está a lado es su atención ahora, tiene que llegar a su antigua habitación.
Cuando llega al tercer escalón, escucha la voz dulce de la madre.
─Michael, ¿eres tu cariño?
─Sí─ contesta suave ─¡ya volví!─ aumenta la voz para que lo escuche, fingiendo estar feliz. No quiere que descubra a Gregory porque no tiene excusa para aquello. Su mente todavía está procesando en todo lo que está pasando.
Voltea a mirarla y sigue en la misma posición.
Termina de subir la escalera, llegando al primer pasillo y se dirige a su habitación.
Una vez adentro, visualiza todo, especialmente su cama.
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Hasta el cambio
FanfictionMichael el hijo mayor de la familia Afton, desea evitar la tragedia de su familia al regresar por accidente al pasado junto a Gregory, pero sus traumas y acciones llevaran a tener conflictos con su familia y con la sociedad conservadora. Y todo ello...
