.⋆。⋆༶⋆˙𖥔˚⁀➷ 개요: " YeonJun siempre había estado solo hasta que conoció a un grupo de amigos y a ese lindo chico pelinegro, finalmente los días podían ser distintos pero solo si estaba dispuesto a que así fuera ¿En realidad valdría la pena? Probablem...
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Después de unos días, las cosas continuaron su curso. Ahora que YeonJun almorzaba con los chicos todos los días finalmente había establecido su lugar en la preparatoria como amigo del grupo, a pesar de estar directamente relacionado con ellos, aún no había demostrado ser una nueva amenaza entonces prácticamente continuaba siendo ignorado en la mayoría de los lugares si es que se encontraba solo.
Era la tercera vez que YeonJun pasaba el rato con los chicos en el lugar de SooBin, desde esa primera vez se había dicho a sí mismo que iba a tratar de congeniar mejor con el grupo; con eso en mente, ahora estaba agradecido de que al menos uno de ellos se hubiera animado a hablarle desde la última vez.
—Sinceramente, me importa una mierda lo que digan de nosotros, solo somos nosotros y ya— le decía el pelinegro.
—Claro, solo tú sabes quién eres y eso— declaró con timidez.
—Exacto— Gyu lo miraba con atención. —¿Cómo diablos es que nadie puede entender eso como tú lo haces?
YeonJun no quería admitir en voz alta que eso le había hecho sentir bien, aunque saber que alguien se sentía comprendido con sus palabras era algo de lo que no se enteraba a diario, por otro lado, estaba comenzando a notar que su interacción con BeomGyu era incluso más amena. BeomGyu a simple vista tenía una mirada profunda, lo había notado en ocasiones anteriores y eso le daba un toque intimidante a su imagen, pero en realidad, resultaba que BeomGyu era muy agradable, era un poco más relajado en el aspecto de integrarlo, no tenía idea de qué es lo que lo había motivado a acercarse pero no era como si le molestara.
BeomGyu podía ser intimidante con otros, pero con él era amigable, hasta ahora le había dado algunos consejos para sobrevivir solo en la preparatoria y aunque no los había aplicado aún, estaba agradecido por haber pensado en él; los otros chicos también le habían aconsejado varias cosas ya pero por alguna extraña razón, BeomGyu hacía que todo se sintiera más especial, con él comenzaba a reír más fuerte y dudar menos de lo que decía.
—Nunca me molestaría aconsejarte, pero tampoco debes hacer todo lo que esos inútiles te digan— le dijo refiriéndose a sus amigos. SooBin y TaeHyun habían salido a comprar algo y Kai estaba dándole toda su atención a Sean como para interesarse en lo que hablaban ambos.
—¿Ah no?
—Solo cuando lo sientas necesario o realmente quieras hacerlo— recordó cuando hace unos días, cuando su timidez se había apoderado de él, SooBin llegó a él y le dió un consejo:
“Si el mundo no te lo da, exígelo” y sabía que debió haber hablado fuerte cuando ese día llegó al aula y su lugar estaba ocupado por alguien más, ese día no pudo concentrarse por el bullicio cerca de los asientos de adelante, SooBin le pidió exigir el respeto que merecía, pero solo había pasado una sola ocasión por lo que lo dejó pasar.
—¡Llegamos! Suban, vamos a la azotea— anunció SooBin desde la puerta, TaeHyun ni siquiera se asomó, con el aviso, los tres en el departamento salieron detrás del más alto y llegaron a la azotea.
Al llegar, TaeHyun les dió la bienvenida. —Hola de nuevo— volteó hacia Kai. —Hey, ¿Quieres?— y sacó una reluciente y nueva caja de cigarrillos, Kai aceptó. BeomGyu terminó aceptando uno también cuando SooBin se lo ofreció.
—¿Fumas, YeonJun?— preguntó Kai y como esperaba, al menos SooBin, el susodicho negó.
—Pruébalo— pronunció SooBin.
—¿P-perdón?— el resto de los chicos lo miró, BeomGyu lo miró expectante y las palabras que le había dicho momentos atrás resonaron en su cabeza, pero… ¿Y si realmente quería hacerlo? Además, que lo hiciera esa vez no significaba que lo haría a diario a partir de ahora.
Se acercó a SooBin, quien le ofreció un cigarrillo recién encendido, y le dió una mirada antes de tomarlo justo como lo hacían los demás, cuando lo tuvo en posición, lo acercó a sus labios listo para darle la primera calada. Apenas el humo pasó el camino de su tráquea y una comezón irrumpió en su garganta, entonces le siguió una tos que intentaba expulsar el humo inhalado; las risas no se hicieron esperar.
—Nada mal, a la próxima probarás el alcohol— le animó Kai.
Era sencillo para ellos conseguirlo entonces Kai lo decía con tanta seguridad, SooBin, al ser mayor de edad e incluso ser más alto podía obtener alcohol o cigarrillos, aunque, en realidad, TaeHyun era quien financiaba todo el gasto con el dinero que tenía, era algo a lo que ya estaba acostumbrado.
Existió un tiempo, muchos años atrás, en el que una pareja como cualquier otra anhelaba una vida con grandes planes a futuro, era normal considerarlo si tenían una linda relación, no obstante, el paso del tiempo les demostró que no iban a estar juntos por siempre y eso conllevo a la ruptura.
Pudo haber sido sencillo superar ese momento, pero la mujer terminó por enterarse del inesperado embarazo y el hijo que crecía en su vientre se había quedado sin un padre; intentó darle solución por sí misma pero consideró cruel darle una vida a su bebé mientras el futuro padre vivía ajeno al suceso. El pequeño TaeHyun tenía un año cuando su padre se enteró de su existencia, nunca habían planeado volver a estar juntos, mucho menos cuando su padre había encontrado a otra mujer con la que ya estaba dispuesto a sentar cabeza de forma definitiva.
El hombre tenía una reputación que mantener frente a su alto y valioso estatus, pero tampoco iba a tener la conciencia tranquila si dejaba a su hijo a la deriva; la solución más apropiada que pudo tener fue aportar de forma económica a cambio de nunca volver a verlos ni convivir con ellos y la madre estuvo de acuerdo.
TaeHyun tardó años intentando entender qué había hecho mal, cada cierto tiempo su madre le entregaba un sobre con la dichosa cantidad de dinero que equivalía a lo que pudo haber sido el tener un padre. En la escuela, se sentía mal cada vez que los eventos escolares invitaban a los padres de familia, darse cuenta de que nunca vería a su madre acompañada porque a pesar de ese apoyo, ella se dedicaba a su trabajo.
A veces se preguntaba si ella realmente necesitaba trabajar y si solo usaba su lugar de trabajo para distraerse porque la mayoría del tiempo estaba fuera de casa; todo su tiempo se iba en sobrepensar y no le importó socializar porque concluyó que tal vez si demostraba que podía ser un alumno ejemplar finalmente su madre iba a darle reconocimiento y sería digno de hacerla sentir orgullosa. Justo sucedió cuando su madre tuvo las excelentes notas del ciclo escolar en sus manos, con ello, se propuso jamás perder ese lugar.
Aunque continuó con su vida, sabía que eso no traería a su padre de vuelta; sus amigos le ayudaron a ver otra perspectiva y aprendió que si tenía el privilegio de recibir dinero sin hacer nada entonces derrocharía todo en cualquier cosa que quisiera, incluso podía descuidar sus calificaciones y sobornar a los profesores para mantenerse intacto frente a su madre.
Y tener ese poder en su vida era la más valiosa de las fortunas.
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Holiiii, muchas gracias por leer, espero que les esté gustando la historia, los tkm mucho 💕