El día pasó bastante rápido, al poco rato de aquella charla, Tim volvió con bastante cantidad de comida que sabía que a Dick le gustaba, y por supuesto, un pote de un kilo de helado de chocolate con trocitos de chocolate, el favorito de su amigo.
Jason los dejó solos un buen rato, los escuchó hablar y reír un par de veces, y aprovechando que su lobo no molestaba para ir con el omega, se quedó en la sala leyendo de nuevo uno de los tantos apuntes para su prueba final, y quiso golpearse cuando su lobo se burló de que se estaba quemando las neuronas mientras estudiaba las neuronas.
Por la noche, Tim se despidió de Dick con un abrazo, le dijo que volvería mañana y que usaría esa noche para descansar, pero que cualquier cosa que necesitara, a todas horas, por más tonto que fuera, lo llamara.
Jason estaba feliz que estuvieran bien, Dick sonreía y se veía cómodo, Tim aún estaba con esa aura melancólica pero se notaba que hacía un esfuerzo.
El alfa también se despidió de Jason con un abrazo cómodo.
—Traje para hacer onigiri —dijo el alfa—. Es la comida favorita de Dick, al pequeño le gustan bastante picantes así que haz con bastante wasabi.
Jason sonrió encantado, asintió.
—Cuídalo bien, tú sabes cómo hacerlo mejor que nadie —dijo Tim, y Jason tuvo que convencerse de que aquel comentario no tenía ningún mensaje oculto.
Estaba bastante paranoico desde que había hablado de esos sueños raros con Dick, y ya dudaba de la leyenda que le había contado Tim, y estaba bastante sorprendido de sí mismo que ya no negara totalmente esa loca leyenda.
—También les traje algo de alcohol-
—Dick no está en condiciones de beber —Jason negó automáticamente.
—¡Pero Jason~! —Dick hizo un puchero desde el otro extremo de la sala.
—Ya hablaré contigo —el beta lo señaló, frunciendo el ceño hacia él.
Cuando Tim finalmente se fue, ambos quedaron solos y terminaron en la cocina, Dick sentado cómodamente frente a la mesa sin poder levantarse para ir a corroborar la comida, bajo las órdenes de Jason, mientras preparaba el wasabi, en tanto el mayor se encargaba del arroz.
—Jason~~ Dejame beber —dijo Dick, por al menos quinta vez.
—No puedes beber durante el embarazo, Dick.
—Igual no voy a vivir para tenerlo.
—No digas eso —el tono de Jason fue amenazante, lo miró con el ceño fruncido, el omega puchereó.
Cuando tuvieron listo el arroz y el relleno, y fue el momento de preparar las bolitas con el relleno dentro, Jason quedó en ridículo porque sus onigiris eran del todo menos bonitos comparados a los de Dick.
—Si me dieran eso en un restaurante lo lanzó contra la pared como si jugara al béisbol, o se lo metería en los calzones al camarero.
—¡Dickie~! Eres malo —Jason hizo un mohín y el omega rió.
—¿No que tenías habilidades culinarias?
—Las tenía antes de estudiar.
—¿Y eso fue hace...?
—Como seis años.
—Estás oxidado —dijo el omega, mientras acomodaba los feos bollos que el beta había hecho.
Ya cuando tuvieron todos los onigiris hechos, Dick estaba más que feliz de que habían salido tan bonitos, y no puedo evitar tomar una foto, en la cual Jason posó con un gesto raro de sus manos como si fuera un gangster que a Dick le pareció ridículo y no pudo evitar reír al ver cómo había quedado, se la mandó a Tim y tomó los palillos, tomando el primer onigiri y emapandolo de salsa de soja.
Jason miró con disgusto el uso de tanta salsa, a lo que el omega le dijo que no lo molestara.
El beta tomó uno para sí, y cuando apenas lo estaba llevando al pequeño cuenco con la salsa, miró el onigiri que Dick le extendía hacia él, sin entender.
Dick comenzó a hacer expresiones raras para que abriera la boca, hasta que con una risa el beta lo hizo, y de inmediato el omega prácticamente metió todo el onigiri hasta su garganta y rió de forma malvada mientras Jason estaba entre tragarlo entero o escupirlo para respirar.
—¡Te la metí hasta el fondo! —dijo, a lo que el beta quiso golpearlo— ¡Jason Todd no se desperdicia la comida! ¡Te lo tragas! —el omega le gritó cuando el beta se apartó, entre risas.
Con dificultad, y ya rojo terminó de tragar todo el onigiri, y lo insultó en voz alta al sentir el picante del relleno, sólo para más gracia del omega, quién no había parado de reír en toda la escena.
—Eres muy malo, Grayson, muy malo... —murmuró Jason, tosió por el picante.
—Jason, ¿Estás llorando?
—Esto pica, mierda, coño, cómo no llorar... Ahhh te odio eres el peor paciente que tuve en mi puta vida, Dick, el peor...
El omega sólo reía por la situación, y fueron varios minutos hasta que Jason se recompuso, y lo miró con el ceño fruncido, mientras Dick comía de a pequeños bocados con una sonrisa enorme en su rostro.
—Ahora te odio —dijo el mayor, a lo que el omega volvió a reír.
—Ni siquiera está tan picante... Eres un debilucho.
—¿Es porque no te dejé beber?
—Qué comes que adivinas.
—Onigiris del infierno, tonto —dijo el beta, a lo que el risueño omega volvió a reír—. Sabes, sólo por esto, voy a beber frente a tí para presumirte —añadió, levantándose de la mesa.
—No quiero ebrios en mi casa.
—Bebo como camionero, Grayson, no voy a estar ni cerca de estar ebrio —respondió el mayor, mientras llevaba un vino que había comprado Tim y una copa para él, y se sentaba frente a Dick para beber lentamente con una sonrisa vengativa.
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OUR LAST DAYS ── JAYDICK
Fanfiction𝐎𝐔𝐑 𝐋𝐀𝐒𝐓 𝐃𝐀𝐘𝐒┊❝ En ciertas ocasiones, el destino tiene sus propios planes. ❞ ➛Donde Dick Grayson es un Omega que perdió a su Alfa en un trágico accidente, con su lazo roto y su lobo deprimido, le quedan pocos días de vida. Mientras que Ja...