Capáitulo IV

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 ¡Hola a todos! Acá un nuevo capítulo jejejje esta vez con mucho más 18

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Besos y abrazos

Por supuesto, Rhaenyra sabía que no era buena idea dejar evidencia de su aventura con su tío.

Pero había algo en cada encuentro que tenían, que le daba la valentía de querer hacer lo que haría.

¿Cómo podía capear los días lejos de él? Tocarse no era suficiente, ella necesitaba más, ella necesitaba ver como él era capaz de hacerla deshacerse bajo su cuerpo.

Grabarse teniendo sexo era una buena idea, peligrosa, pero una idea que le ayudaría a recordar día tras día como él la hacía rogar por él.

Lo cuál no significaba que no estuviera nerviosa.

- ¿Estás segura de esto?- preguntó él acomodando la cámara frente a la cama del lujoso motel en que habían decidido encontrarse ese día. 

No se habían visto en semanas, sus trabajos y familia los habían mantenido lejos, y la idea simplemente se presentó de repente, demasiado tentadora como para decir que no.

- Claro que si- dijo ella mirando la cámara y se mordió el labio.

- No lo estás, está bien, no tenemos que hacer esto, guardaré la cámara- dijo él y ella negó rápidamente.

- No- dijo ella tomando aire profundamente- Solo estoy nerviosa- dijo ella y era en serio.

El sexo con Daemon era alucinante, nada que hubiera probado antes, él simplemente sabía lo que hacía y como hacerla sentir en el cielo.

Esto era un nuevo paso, pero uno que ella deseaba dar. Sin duda tendría masterial de masturbación por años con una grabación de esas.

Antes de que él creyera que ella no quería eso, ella se quitó la bata que llevaba puesta y disfrutó ver como los ojos de Daemon se oscurecían al verla.

Había comprado ropa interior especial para esa ocasión. Nunca lo había hecho.

Con Harwin solían follar en la calidez de su habitación, generalmente con las luces apagadas, ella demoraba más en quitarse la ropa, que en lo que duraba el acto en general. 

Pero con Daemon, para él todo era un proceso, tal vez era esa la razón por la cuál cuando él finalmente se la follaba, ella ya estaba suplicando que pusiera su polla dentro de ella.

Era por eso que ella sabía que esa ropa interior le encantaría, y se humedecía de solo pensar la forma en que él retiraría la ropa de su cuerpo, la forma en que su polla se endurecería quitándole la ropa.

Se mordió el labio en una sonrisa pícara y avanzó sensualmente hacia él, meneando las caderas de forma sugerente.

Tocó el rostro de Daemon que jadeó ante el contacto, y con su mano derecha se estiró para presionar el botón de grabar de la cámara. 

Decidida a grabar ese momento, fue ella quien tomó el control primero y besó a su amante de forma apasionada.

Sus brazos la envolvieron con fuerza mientras le devolvía el beso y ella pudo sentir como la polla de él ya estaba dura contra su abdomen.

Él profundizó el beso, metiendo su lengua a su boca y ella comenzó a quitarle la ropa.

Antes de que él pudiera tomar el control, ella lo arrastró hacia la cama y lo empujó, él sonrió y se apoyó sobre sus antebrazos, abriendo las piernas para que ella se acomodara entremedio, y sonriendo al ver como ella se mordía el labio cuando veía el bulto en sus pantalones que le mostraba exactamente, que tan excitado estaba.

Rutas prohibidas (Daemyra)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora