Hola a todos! Acá un nuevo capítulo pero no de Daemon y Rhaenyra jeje, sino de Laena y Viserys. Laena atormentada por lo que le dijo Viserys, y VIserys decidiendo por fin hablar jeje.
Ya vi las teorías de que las hijas de Daemon no son de él, pero no es así, si lo son jeje Aunque si habrá una sorpresa jeje.
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Besos y abrazos jeje
Rhaenys observaba a su hija Laena caminar de un lado a otro como un león enjaulado.
La inquietud de Laena llenaba la casa con una tensión comprensible.
Los ojos de Rhaenys seguían cada movimiento de su hija, mientras que en su interior luchaba con la preocupación, impotencia y amor que sentía por ella.
Laena no era fácil de intimidar, pero no habían esperado que el mismísimo Viserys tomara cartas en ese asunto, y que estuviera dispuesto a ensuciar incluso su reputación con tal de apoyar a Daemon y Rhaenyra.
Nunca pudieron preveer eso.
—No podemos dejar que esto nos afecte, madre —dijo Laena, su voz temblando ligeramente mientras se detenía frente a la ventana, su mirada perdida en algún punto más allá del cristal—. Viserys está jugando sucio, lo nuestro, bueno, eso, fue pasado. Pero no puede probar nada, ¿verdad? No tiene cómo.
Rhaenys suspiró, sintiendo cómo el peso de las decisiones pasadas se hacía más pesado sobre sus hombros. Sabía que Viserys era un hombre poderoso, pero más allá de eso, sabía que era despiadado cuando se trataba de proteger a su familia. Había subestimado la conexión entre él y Daemon. Aunque los hermanos se habían distanciado tras la muerte de Aemma, la primera esposa de Viserys, siempre existía la posibilidad de una reconciliación. Y eso, junto con la amenaza que Viserys había lanzado, hacía que el temor por su hija creciera más con cada minuto que pasaba.
—Laena —dijo Rhaenys, tratando de mantener su voz calmada, pero sin poder ocultar la preocupación en su mirada—, Viserys no es alguien a quien podamos desafiar tan fácilmente. Sabes que Daemon y Rhaenyra son una cosa, pero Viserys... Viserys es el dueño de las empresas Targaryen. Tiene el poder de quitarnos lo que nos corresponde. Si decide que no somos de confianza, podría despojarnos de las acciones que tenemos en la compañía. Y más allá de eso, Laena, sus palabras... Sus palabras tienen peso.
Laena giró sobre sus talones, su rostro una máscara de desesperación y orgullo herido. Apretó los puños con fuerza, sus uñas clavándose en la palma de sus manos, como si eso pudiera contener el torbellino de emociones que la asolaba.
—¡No me importa lo que Viserys haga o diga! —exclamó, aunque el tono de su voz la traicionaba—. He luchado toda mi vida para demostrar que soy un digno miembro de la familia Targaryen, incluso me casé según nuestras antiguas tradiciones. Y ahora, que todo esto salga a la luz... Él no puede hacerme esto, madre. No puede.
Rhaenys se levantó lentamente, acercándose a su hija con pasos medidos. Sabía que no podía simplemente decirle a Laena que se calmara, porque su hija estaba al borde de un colapso emocional. La verdad era que la situación era más grave de lo que Laena estaba dispuesta a admitir. Viserys había tocado una herida profunda, una herida que Laena había mantenido oculta incluso de sí misma.
—Sé que esto es difícil, Laena —dijo Rhaenys suavemente, posando una mano sobre el hombro de su hija—. Pero no podemos permitir que este miedo nos consuma. Tienes que ser más inteligente que esto. Sé que amas a tus hijas, y sé que este juicio es importante para ti, pero... ¿realmente vale la pena arriesgarlo todo? Viserys no es alguien que hable en vano. Si decide sacar a la luz ese pasado, podríamos perder más de lo que estamos dispuestas a admitir.
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Rutas prohibidas (Daemyra)
RomansRhaenyra, atrapada en una relación cómoda pero rutinaria con Harwin, nunca imaginó que un simple viaje en Uber cambiaría su vida. Cuando Daemon, que trabaja como conductor de Uber, sigue la orden de ella de tomar un desvío, Rhaenyra se encuentra des...
