Kei Tsukishima estaba sentado en el sofá de su casa, sus ojos fijos en la puerta de entrada, esperando con impaciencia a que Tadashi regresara. Su mente había estado en constante movimiento desde la noche anterior, cuando Tadashi, con lágrimas en los ojos, le había confesado que estaba embarazado. La noticia lo había tomado por sorpresa y, en su confusión y miedo, había dicho cosas que no podía retractar, cosas que habían herido profundamente a su esposo.
La puerta finalmente se abrió, y Tadashi entró, su expresión un reflejo de las emociones encontradas que ambos compartían. Kei se levantó inmediatamente, su postura tensa, pero su mirada suave.
—Tadashi... —su voz salió casi en un susurro, mientras caminaba hacia él.
Tadashi lo miró, su rostro mostrando la fatiga emocional de los últimos días. Se sentía frágil, vulnerable, pero aún así, había una determinación silenciosa en sus ojos. Sabía que esta conversación era necesaria, aunque doliera.
Kei tomó una profunda respiración antes de hablar.
—Sé que lo que dije anoche te lastimó... y lo siento. No debí reaccionar de esa forma. —Hizo una pausa, tratando de encontrar las palabras adecuadas—. Es solo que... estoy asustado. La idea de tener un hijo, de ser padre... no estaba preparado para eso. No sé si alguna vez lo estaré. Pero... —miró a Tadashi directamente a los ojos—, la idea de formar una familia contigo no me desagrada en lo absoluto. Lo que más me asusta es la posibilidad de perderte.
Tadashi sintió que su corazón se suavizaba ante las palabras de Kei. Había temido que su relación se rompiera irreparablemente, pero escuchar el miedo genuino en la voz de Kei lo hizo comprender que no estaba solo en esto.
—Kei... yo también estoy asustado. —Su voz era suave, pero firme—. No sé qué nos depara el futuro, pero lo único que sé con certeza es que quiero que estemos juntos en esto. No importa si no tenemos todas las respuestas ahora mismo. Lo que quiero es que estemos juntos, enfrentando todo lo que venga.
Kei asintió lentamente, procesando las palabras de Tadashi. Se dio cuenta de que, aunque tenía miedo, lo que realmente importaba era que estuvieran juntos. La idea de ser padres no tenía que ser tan aterradora si lo hacían como un equipo.
—Prometo que estaré contigo en esto, Tadashi —dijo Kei, su voz más firme ahora—. Estoy dispuesto a enfrentar todo lo que venga, siempre y cuando estés a mi lado.
Tadashi no pudo evitar sonreír, sintiendo un alivio profundo y una nueva esperanza crecer en su corazón. Sin decir más, se acercó a Kei y lo abrazó con fuerza, necesitando sentir la seguridad de sus brazos alrededor de él. Kei lo abrazó de vuelta, su mano acariciando suavemente el cabello de Tadashi.
Se quedaron así durante lo que pareció una eternidad, simplemente disfrutando de la cercanía del otro, permitiéndose sentir cada latido del corazón compartido. Kei inclinó la cabeza y rozó los labios de Tadashi con un beso suave, lleno de promesas silenciosas y comprensión mutua.
Después de un rato, Tadashi se separó ligeramente, lo suficiente como para mirar a Kei a los ojos, y con una pequeña sonrisa, preguntó en voz baja:
—¿Iremos a la fiesta de los Bokuto mañana?
Kei sonrió con ternura, sus dedos acariciando la mejilla de Tadashi.
—Sí, iremos. Creo que nos hará bien estar rodeados de nuestros amigos. Además... —bromeó suavemente—, no puedo dejar que Bokuto se preocupe por nosotros.
Tadashi rió suavemente, asintiendo. Kei lo abrazó una vez más, y Tadashi se acurrucó contra él, sintiéndose más en paz de lo que había estado en días. La conversación los había dejado exhaustos emocionalmente, y Tadashi, envuelto en la calidez de Kei, pronto se quedó dormido, su respiración suave y tranquila. Kei, aún abrazándolo, dejó escapar un suspiro de alivio, sintiendo que, aunque el camino adelante no sería fácil, estaba dispuesto a recorrerlo junto a Tadashi.

ESTÁS LEYENDO
•Vidas entretejidas• [Omegaverse] • [Haikyu]
FanfictionLuego de que cada uno fuera por su propio camino nuevamente sus vidas se entrecruzan mientras enfrentan decisiones cruciales sobre familia y carrera. Algunos celebran la llegada de un bebé, otros luchan con la inseguridad y el miedo a dejar atrás su...