Capitulo 10

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Hoy desperté con un buen humor, realmente estaba feliz por el simple motivo de que mi viejo mejor amigo está de regreso y también porque cancelaron de manera repentina las clases.

-Hoy te veo muy feliz hija - Comenta mi papá acomodándose para ir a su trabajo.

-Es que Jimmy ha regresado, ¿Lo recuerdas? 

-Es el niño que se fue a Los Ángeles, ¿No? - Asentí.

-Ese niño ya es todo un hombre - Comentó mi mamá acercándose a nosotros.

-Si, tiene toda la razón. 

Mi papá cambió el tema de manera inmediata y preguntó por unos papeles de no-sé-qué. Me escabullí de allí al escuchar el timbre sonar, caminé rápido a la puerta para recibir a aquella persona. 

-¿Carl? - Susurré sorprendida. 

-Hola - Saludó - ¿Está Madison? 

¿En serio Carl? ¿Vienes a buscarla? Podías esperar a mañana verla. 

-¿Madison? - Él asintió esperando una rápida respuesta.

No sabia que mentira inventarme pero tenia que ser rápida.

-Ella está acompañando a mi hermana a comprar unas cosas para su colegio. 

-¿Sabes a qué hora regresa? 

-No tengo idea, se fueron hace poco. 

-Entonces vendré más tarde, ¿Le dirías a Madison?

-Si claro, le diré.

Él se despidió de mi y apenas se marchó cerré la puerta. Suspiré y suspiré hasta que llegué a mi habitación, de inmediato busqué mi celular y al encontrarlo marqué el número de mi amiga. 

-¿Para qué me llamas? Estoy durmiendo. 

-Eso no me importa, acaba de suceder algo malo.

-¿A ti? ¿Estás bien? ¿Qué pasó?

-No, a mi no, estoy bien.

-¿Entonces qué pasó? 

-Carl vino a buscarte y le dije que saliste con Steph a comprar unas cosas, él me dijo que volvería más tarde.

-¿Y qué quieres que haga?

-Que vengas de inmediato a mi casa, realmente te necesito. 

-No iré, sabes que estoy castigada, tendrás que inventar algo.

-No Madison, no puedo hacer eso. Por favor pregúntale a tu mamá, a lo mejor te deja venir.

-De acuerdo, haré el intento, después te mando un mensaje.

-Mil gracias, te quiero.

-Si, si, también te quiero.

Ella colgó y solo me tocó orar para que estuviera aquí en mi casa. 

***

-Creo que me debes algo porque hice milagro por estar aquí.

Al ver a mi amiga cruzar la entrada de mi casa sentí un gran alivio.

-Gracias y lo siento - Murmuré dándole un abrazo.

Ella imitó mi acto para después soltarme y dirigirse a la cocina en busca de comida o bebida. 

-Me parece que debemos decirle que no vivo aquí, es lo correcto - Habla bebiendo del agua que se sirvió hace poco. 

-Sabes que no lo haré - Murmuré. 

-Y tú sabes que Carl no le dirá a nadie.

-Lo lamento Madison pero no le diré. 

-¿Por qué no? ¿Acaso te da miedo que lo divulga y caiga en odios de Austin o algunos de sus amigos? O ¿Tienes miedo de qué termine burlándose de ti? 

-Mejor cállate Madison - Susurré ocultando mi rostro con mis manos - Le diré cuando esté preparada. 

-Sabes muy bien que ese día no llegará, no le dirás nada. 

Realmente esta conversación no me está gustando. 

-Y te dirá algo, ese chico se dará cuenta por su propia cuenta - La miré - Él es muy inteligente.

Pertenecimos calladas; ella tragándose muchas cosas que quería decirme y yo absorta en mis pensamientos, en que debería hacer y que no. 

El timbre sonó llamando la atención de ambas, me moví rápidamente de mi sitio y fue a recibir a quien sea que tocara afuera. 

-Carl... - Sonreí de lado.

-¿Ahora si está Madison? 

-¡Si! ¡Aquí estoy! - Exclamó mi amiga apareciendo a nuestro lado. 

Ella lo hizo pasar y fueron a la sala, por mi parte me marché a mi habitación, era mejor dejarlos solos. 

Al acostarme en mi cama, solo podía pensar en lo frustrada que esta situación me dejaba, ¿Realmente qué quería lograr con todo esto? De verdad que ahora ya no sé. Según el propósito que quería era que todos los que me humillaban y se burlaban se dieran cuenta lo cuán equivocados estaban; quería que se diera cuentan lo hermosa e inteligente soy pero ¿De qué me sirve eso? No recibiré un premio por aquello. 

¿Qué debo hacer? ¿Debo decirle a Carl la verdad? O ¿Debería callarme una vez más? 

-Pequeña B. 

Aquel canturreo me sacó de mis pensamientos y sonreí de inmediato al ver a mi amigo cerca de la puerta.

-¿Cómo estás? - Pregunté sentándome en la cama. 

-Estoy muy bien - Sonrió - ¿Crees que te dejen caminar por aquí cerca? 

-Creo que si - Asentí - No estoy lejos de casa además estoy contigo. 

Sin pensarlo mucho caminé hasta él. Caminamos juntos a la entrada de mi casa sin antes decirle a mi amiga que saldría un rato. 

El día realmente estaba perfecto, ni mucho calor y ni mucho frío, estaba tan fresco. Mientras caminábamos ninguno decía algo, cosa que realmente incomodaba un poco.

-Te vas a graduar pronto, ¿No? - Habló él rompiendo ese hielo entre nosotros.

-Si, no puedo esperar a recibir mi titulo finalmente - Sonreí - ¿Tú ya te graduaste?

-El año pasado me gradué, había empezado la universidad pero congelé para visitar a mi familia - Murmura - Y ha pequeños amigos. 

-Pequeños - Susurré - ¿Me has dicho enana?

-Yo no te dije enana - Rió - Pero si estás muy pequeña, ¿Por qué no has crecido? 

-¡Jimmy! - Exclamé riendo y dándole un leve golpe en el brazo - Pero tu si estás bien alto, pareces una jirafa. 

Él comenzó a hacerme muecas para luego abrazarme por los hombros. 

En nuestro pequeño recorrido hablamos sobre lo que hicimos durante la ausencia del otro, se debe decir que nos hemos perdido muchas cosas juntos. Debo admitir que pasé un increíble momento con él.

Al llegar a casa noté que mis amigos ya no estaban en casa. Le envié un mensaje a mi amiga para saber si ya se fueron a sus casas y realmente no me equivoqué ambos se habían ido. 

Sabia que ella estaba molesta conmigo pero ella quiso participar desde el principio en toda 

The same person. A different story. |BECSTIN #1|Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora