Rostros

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Desde esta ventana he visto tantas cosas:
el paso de las estaciones en la calle,
las caras de extraños que nunca conocí,
y el reflejo de mi propio rostro,
siempre serio, siempre observando.

A veces quisiera ser como esos rostros,
que parecen ir y venir sin carga alguna,
sin esa tristeza que arrastro en el pecho,
sin esta melancolía que no se va.

Pero estoy aquí, detenida, en silencio,
mirando a través del cristal empañado,
con la esperanza vana de que algo cambie,
de que algún día deje de ser un reflejo.

Sueños RotosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora