27 de marzo de 1829
Sicilia, Italia
“Queridos padres…
Estamos ansiando poder ir a verlos, ahora al saber que nuestra hija esta con ustedes mucho más ¿Está bien? ¿Se ve bien? Díganle que la amamos, esperamos pronto poder ir a visitarlos y saludos a Freda, díganle que no veo la hora de verla, para cuando lleguemos espero que planeamos ir a visitar a la pequeña Eli, nos vemos pronto. Los queremos.
Con cariño. Basil y Nelia”
- Pronto vienen Basil y Nelia – avisa Federico terminando de leer la carta –
- Mi niño – chilla Berenice emocionada –
- Que raro que no ha llegado Adeline – confiesa Freda algo preocupada –
- Ya llegará amor – susurra Diantha –
Pero no se necesitó mucho tiempo para sentir su presencia y no solo eso, otra presencia de más, todos los Miller se emocionaron y Diantha sonrió curiosa, conocería a la sobrina de su novia y claro que estaba emocionada, por mucho tiempo Freda le habló de ella, de la pequeña Adeline. En cuanto la pelinegra tocó la puerta, Federico con velocidad se detiene frente a la misma, arregla su ropa, se voltea y ve a Berenice sonriente con un vestido rojo precioso, a Freda con un vestido azul más sencillo y a Diantha aparecer con un vestido blanco y una capa, el rubio asiente y se gira, abre la puerta.
- ¡Bebé! – chilla el rubio y Adeline se le lanza encima –
- ¡Abuelo! – grita emocionada la más pequeñas de los Miller –
Detrás de ella se encuentra Laura enternecida, casi siempre delante de terceros Adeline es seria, lo ha podido presenciar en los últimos meses a su lado, la ha podido conocer tanto que verla tan feliz con alguien más que no sea ella, es algo que la hace sonreír encantada, le gusta ver el lado amoroso de su novia con otras personas, sobre todo si es su familia. Berenice contempla a Laura mientras escucha sus pensamientos, la pelinegra se cruza de brazos y se acerca con cautela, sonríe de lado.
- ¿Y a mí no me saludas? – pregunta con un acento muy inglés y a la vez italiano –
- Abuela Berenice – saluda la pelinegra y Freda se ríe –
- Solo Berenice niña, solo Berenice – se queja la pelinegra y terminan riéndose –
- ¿Y la señorita es? – pregunta Federico y Laura voltea a verlo –
- Mi novia abuelo – responde Adeline mientras se aleja y agarra la mano de la rubia, quien se sonroja –
- Es un placer, Federico Miller – se presenta el rubio de forma caballerosa –
- Laura – la rubia se queda pensativa por un segundo – Bon Parker – finaliza y el rubio asiente para alejarse –
- Berenice de Miller, es un gusto – se presenta ahora la pelinegra y Laura se inclina como si de la reina se tratase –
- Laura Bon Parker, un placer – responde la rubia y se alejan –
- Benvenuto – dice Federico y ambas jóvenes entran a casa –
Enseguida Adeline se da cuenta de la presencia de su tía y grita para correr hasta abrazarla, Freda se ríe mientras da vueltas y se detienen, la rubia se aleja y admira el rostro de su no tan pequeña sobrina, le parece increíble lo grande que está, los tantos años que tenían sin verse y que ahora sea una joven tan valiente que no le importe nada, solo lo que a ella realmente le parece importante.
- Si tu abuela siguiera en otros tiempos, estaría muriendo por como presentaste a esa joven – susurra Freda y Adeline se ríe –
- Me aterraba que sucediese – susurra Adeline entre risas y Freda le sigue –
- Ven, te presento a mi novia – dice Freda y se da la vuelta, ambas se acercan a la castaña – Diantha Van Dijk – presenta la rubia sonriente –
- Me han dicho que eres el centro de mi tía, feliz de conocerte, un placer Adeline Jocelyn Miller Cooper, Adeline para los amigos – se presenta la pelinegra y estrecha su mano con la de Diantha –
- Diantha Van Dijk, un placer, me alegra conocerte – confiesa la castaña y Adeline se da la vuelta, extiende su mano y Laura se acerca para tomarla –
- Mi novia, Laura – presenta Adeline y Freda sonríe mientras la observa –
- Het is een genoegen, mooi – dice Freda en idioma neerlandés –
- Het genoegen is aan mij! – responde Laura y todos se quedan impresionados –
- Y yo que ya iba a regañar a Freda – susurra Diantha impresionada –
- Sé otros idiomas por obligación – responde Laura sonriente y Adeline se embelesa –
- Nunca es malo – confiesa Freda – Freda Miller, un placer – se presenta la rubia y extiende su mano, Laura la estrecha –
- Laura Bon Parker – se presenta la más joven y Freda asiente –
- Diantha Van Dijk, un gusto – se presenta la castaña y Laura voltea a verla, toma su mano y la estrecha –
- Laura Bon Parker – susurra la rubia y ambas sonríen –
- Bienvenida sobrina – dice Freda burlona y Adeline se ríe –
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Eternas. Chapter II
ParanormalTal vez en esta vida no estamos hechas la una para la otra, pero espérame en la próxima - Ross Stanley. Continuación de Eternas ✨️
