Capítulo XXVI. Se llamaba Ross Stanley

152 27 0
                                        

10 de octubre de 1829

Tamara lleva grabado en su memoria los ojos rojos de Elibeth, aquellos colmillos blancos y muy visibles, la furia que desbordaba, tampoco puede olvidar el gemido de dolor de su colega, todo fue tan rápido, pero a la vez tan impactante y doloroso. Tamara sigue en shock. Lucía se da cuenta que pasa algo, Elibeth no va a casa, Tamara no sale de su habitación y ya comienza a preocuparse, ya lleva más de siete días preocupada, así que decide hacer algo. Por su hija. por ambas.

Lucia agarra una de sus capas y se la coloca, arregla su vestido y sale de su habitación para entonces caminar hasta las escaleras, al llegar baja y se acerca a la cocina por sus llaves, se da la vuelta después de tomarlas y camina con cautela hasta la salida, al llegar abre la puerta y sale, Lucía resopla y cuando se da la vuelta se encuentra con Sofía, la rubia sonríe y cuando la más joven alza la cara sonríe mientras se termina de acercar a la entrada.

- ¿Tamara? - pregunta Sofía al estar frente a Lucía y la rubia niega -
- Me tiene preocupada Sofía, no sale de su habitación desde aquel 30 de septiembre - responde Lucía y Sofía asiente porque ha estado presente -
- ¿Puedo intentarlo nuevamente? - pregunta Sofí y Lucía asiente -

Lucía abre la puerta y le da un espacio a Sofía, la más joven la abraza y se despide, así que mientras Lucía va a casa de Elibeth, Sofía camina hacia las escaleras para subir a la habitación de Tamara en un intento de ayudar a que por lo menos abra la puerta. Lucía de Luca trata de rebobinar, entender que ocurrió, es como si que esa tarde algo se rompió, recuerda ver a Karina irse histérica después de que Elibeth se marchase con su hija, más no regresó otra vez y no solo eso, desde aquel día no ha vuelto a casa. Tamara no sale de su habitación y Elibeth no va a casa tampoco, Lucía no entiende y la única persona que le puede explicar es Elibeth.

Un rato después Lucía llegó a la casa de Elibeth Miller, todavía podía recordar la dirección que le dio Sofía días anteriores, la rubia observa la fachada y sonríe, se ve muy sencilla para alguien que salió de la realeza, pero si se guía por lo escuchado en muchos años y sobre todo por ella, la inglesa no viene de una gran familia así que puede entender porque después de un gran Palacio, solo decidió seguir con algo de simplicidad, de igual modo le gusta la casa. Lucía
reacciona y se acerca a la entrada. Elibeth puede sentirla y cuando el viento le pega en el rostro, puede oler su perfume, Lucía de Luca estaba en su casa y no sabe cómo escapar ahora, escucha cuando tocan la puerta y se paraliza.

Elibeth se limpia las manos con el borde del mandil que lleva puesto, camina hasta entrar a casa y se ve por el espejo, su cabello rubio y lacio, sonríe y vuelve a escuchar la puerta, esta vez voltea la cara y puede escuchar el corazón de Lucía latir con algo de rapidez, Elibeth carraspea y camina con sutileza hasta llegar a la entrada, al hacerlo abre la puerta y se encuentra con Lucía frente a ella, la madre de su novia sonríe y Elibeth intenta sonreír, pero le sale más como una mueca.

- Necesitamos hablar - dice directamente Lucía y Elibeth asiente -
- Adelante - susurra la rubia y Lucía asiente -

Elibeth le da un espacio y entonces Lucía de Luca entra a su casa, se ve maravillada mientras observa la casa por dentro, con un estilo más Victorino, pero con un toque de sencillez, un color blanco de fondo que le hace ver increíble, los adornos, un par de cuadros, como unos tres máximo, mira hacia la cocina y le parece bellísima, Elibeth sonríe mientras se mantiene cerca de la puerta y con los brazos cruzados.

- ¿Cómo está ella? - pregunta Elibeth finalmente -
- No sale de su habitación - responde Lucía dándole aun la espalda -
- ¿Qué necesitáis Lucía? - pregunta Elibeth triste -
- Que me expliquéis ¿Qué ocurrió? ¿Por qué mi hija llegó ese 30 de septiembre en shock y desde entonces no sale de su habitación? - pregunta todo de golpe Lucía y Elibeth se queda sin palabras -

Eternas. Chapter II Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora