Capítulo XXXI. Thea, ten cuidado

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30 de mayo de 1855
Sant Feliu Sasserra, Provincia de Barcelona

- Polo, acompaña a Dorothea a casa - pide Catalina y el castaño asiente -
- Abuela, yo puedo irme sola - responde Dorothea cabreada -
- Pero si te acompaña Polo es mejor - replica y la castaña niega -

Polo solo sigue las órdenes de la Sacerdotisa y aunque a Dorothea le encantaba contradecir a su abuela, esta vez no dijo nada más, sabe que Catalina lo único que anhela es verla casada con Polo y aunque el castaño sea muy guapo, hay algo que la detiene y agradece que su madre Esperanza la apoyé, no le gusta Polo y Catalina no la puede forjar a hacer lo que ella quiera, solo por un puesto, Dorothea se rehúsa a ello.

- ¿Por qué siempre discutes con tu abuela? - pregunta Polo de manera sincera y confuso -
- Porque me quiere obligar siempre a hacer cosas que no quiero - responde Dorothea sin ánimos de discutir -
- ¿Estar conmigo es una obligación? - pregunta el castaño y sus ojos azules se entristecen -
- Algo - responde sincera y Polo se frena de golpe -

Ambos jóvenes estaban tan absortos en su conversación, que no se dieron cuenta de una llegada desconocida, hasta que el hombre carraspeo y ambos voltearon a verlo. Dorothea se queda impresionada, su corazón late desenfrenado y puede sentir un cosquilleo en todo el cuerpo, no sabe que es todo eso que siente ahora mismo, pero le gusta la mirada de seriedad que tiene aquel hombre, entonces lo detalla con la mirada, cabello castaño oscuro con ojos verdes, piel pálida, sonrisa preciosa, su perfil es fino y parece inglés, aparte que tiene un traje que lo hace ver más inglés, para Dorothea es claro que aquel hombre atlético y guapo no es del pueblo.

- ¿Sois nuevo? - pregunta Polo sacando a Dorothea de aquel embrujo donde entró al verlo -
- Soy nuevo - responde el castaño y Polo asiente -
- ¿Qué tan nuevo? - pregunta esta vez Dorothea y él voltea a verla -
- Acabo de llegar aquí - responde con una voz gruesa y Dorothea sólo asiente -
- No parecéis español - confiesa Polo y Dorothea sonríe -
- Soy inglés - responde y la castaña asiente -
- ¿Cómo te llamáis? - pregunta la joven y él voltea a verla -
- Un placer, Luke Leroy Miller - responde mientras se acerca y toma su mano, se inclina y le deja un suave beso en los nudillos - y ¿tú? - pregunta ahora mientras se irgue -
- Dorothea Marcus - responde y Luke asiente lentamente mientras que en su mente saborea ese nombre -
- Polo Stuart - interrumpe el castaño y Luke con lentitud voltea a verlo -

Se queda unos segundos observándolo y finalmente toma su mano yace extendida para estrecharlas, después de soltarla, vuelve la mirada a la castaña que tiene frente a él y le parece increíble que tan hermosa mujer sea real, hace tantos años que no sentía esa fascinación por una dama, recuerda a Victoria Attaway y se tensa, todavía le duele su muerte y más porque de todas las muertes, esta si era su culpa.

Pero solo fueron segundos porque el viento le hace cerrar los ojos y disfruta de un perfume particular, algo de cítrico y también dulce, le gusta y entonces sonríe, abre los ojos y su mirada se aferra en Dorothea, mientras tanto ella lo mira con curiosidad, necesita conocerlo, saber más de él y eso le llama mucho la atención. Luke puede oírla y sonríe de lado, ladea la cabeza y entonces se da cuenta que es hora de marcharse para buscar donde quedarse.

- Me disculpan, debo marcharme - responde Luke -
- Bienvenido a Sant Feliu Sasserra - susurra Dorothea -
- Muchas gracias - responde con el acento inglés más marcado -

Eso a Dorothea le gusta y no pretende esconderlo, la joven sonríe y entonces lo ve marcharse, Luke camina con lentitud mientras mira a todos lados, pero también para seguir escuchando los pensamientos de la joven, le gusta lo que escucha y también siente mucha curiosidad por ella, quiere conocerla más, sin embargo, aquel joven no le dio buena espina y al parecer siente algo por ella. Luke a estas alturas no está para competir, sabe lo que debe hacer para eliminar a quienes no quiere.

Eternas. Chapter II Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora