catorce.

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(Sin editar).(posibles errores de fluidez y redacción)

El sol descendía lentamente, proyectando sombras alargadas en el bosque mientras Sam guiaba a Ethan por un sendero poco transitado. El aire estaba cargado con el aroma de la madera y la tierra húmeda, y el sonido de las hojas susurrando bajo sus botas acompañaba su andar. Sam parecía más callado de lo normal, con los puños apretados y la mirada fija en el horizonte.

“Sam, llevamos caminando por lo que parece una eternidad y todavía no me has dicho qué hacemos aquí,” dijo Ethan, deteniéndose.

Sam respiró profundamente, como si estuviera reuniendo coraje, y luego se giró para enfrentar a Ethan. Su expresión era seria, pero había una tensión nerviosa en su mandíbula.

“Hay algo sobre mí que necesitas saber,” dijo, su voz baja pero firme.

Ethan arqueó una ceja, hundiendo sus manos en su abrigo, comenzando a ponerse nervioso. “¿Algo sobre ti?¿Eres un pervertido al que le gusta arrastrarme por el bosque? Ya sabía eso, ¿sabes?”

Sam no respondió a la broma. En cambio, comenzó a desabrocharse la camisa, dejándola deslizarse por sus hombros antes de tirarla al suelo.

Ethan lo miró, confundido pero divertido. “¿Es esto algún tipo de juego? Porque si lo es, podríamos haberlo hecho en la cabaña con menos esfuerzo.”

Sam no sonrió, pero su mirada intensa y fija fue suficiente para dejar claro que no jugaba. Con un movimiento lento, comenzó a despojarse de su ropa, sin prisa, como si el momento le perteneciera. Primero, se quitó las botas con un sonido sordo, dejándolas a un lado. Luego, con movimientos deliberados, desabrochó sus pantalones y los dejó caer al suelo con un suave roce. Su ropa interior siguió, quedándose completamente desnudo, de pie frente a Ethan, con la luz del atardecer filtrándose a través de los árboles y bañando su cuerpo en tonos cálidos.

Ethan tragó saliva, observando sin poder apartar la mirada. Sus ojos recorrieron a Sam de arriba abajo, notando cada detalle de su figura, la forma en que sus músculos se tensaban con el más mínimo movimiento, cómo su piel parecía casi brillar bajo la luz suave del atardecer.

Tan jodidamente apuesto.

Ethan, entre atónito y divertido, soltó una risa nerviosa. “Bueno, definitivamente no esperaba esto. ¿Es tu gran revelación que quieres ser un nudista? Porque déjame decirte, Sam, ya has visto cómo reacciono a esto,” dijo, haciendo un gesto hacia el cuerpo de Sam.

Sam no respondió de inmediato. Sam dio un paso hacia él, acercándose con calma. Se inclinó hacia Ethan, y antes de que este pudiera decir algo, lo besó. El beso fue profundo, lleno de una intensidad que dejó a Ethan sin aliento.

Las manos de Ethan se movieron instintivamente hacia los hombros de Sam, rodeándolo en un abrazo. El calor del cuerpo de Sam lo envolvió, y Ethan no pudo evitar sonreír entre el beso.

"¿Quieres hacerlo aquí?"preguntó Ethan con una ligera risa, pensando que todo esto era solo otra muestra del impulso físico entre ellos.

Ethan deslizó su mano lentamente hacia abajo, como si saboreara cada instante. La reacción fue inmediata: Sam jadeó, sus manos apretándose con fuerza en las caderas de Ethan. Ethan sonrió, su voz cargada de una mezcla de burla y deseo. Sus dedos firmes rodearon a Sam con una presión medida, explorando con confianza mientras comenzaba a mover su mano hacia adelante y hacia atrás en un ritmo deliberado. La palma de Ethan, cálida y ligeramente áspera, se ajustaba perfectamente al calor de Sam, y su pulgar trazó círculos lentos en la punta, arrancándole un jadeo bajo y gutural mientras Sam adquiría dureza sorprendentemente rápido como usual.

filed teeth | Sam uley.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora