(Sin editar)
Perdón la tardanza 🙏
La sensación de Sam sobre él, su calor, el sudor compartido entre ambos, el peso de su cuerpo aún pegado al suyo. Ethan apenas puede distinguir dónde termina él y dónde empieza Sam. Su respiración sigue errática, su pecho sube y baja contra las sábanas húmedas. Siente el semen de Sam deslizándose entre sus piernas, su propio desorden pegajoso contra el colchón. Sam lo envuelve con sus brazos, su aliento espeso y caliente en su oído, sus dedos dibujando caminos perezosos sobre su piel sensible. Todo en Sam arde. Siempre ha sido cálido, pero en esos momentos se siente como si fuera a asfixiarse debajo de él, como si fuera a derretirse bajo ese calor incesante.
Pero no se aparta. Ni siquiera lo piensa.
Sam se mueve con pereza, buscando una posición más cómoda sobre él. Sus manos grandes recorren su torso, su estómago, su cadera, hasta que su cadera roza la suya una vez más, arrancándole un jadeo ahogado. Ethan gime en su garganta, aún demasiado sensible. Se queja en un murmullo sobre el peso, pero como de costumbre, Sam lo ignora. En lugar de moverse, besa su cuello con lentitud, como si saboreara el momento. Ethan siente su nariz rozando su piel, la calidez de su aliento antes de que deposite otro beso en la curva de su cuello, seguido de un lametón perezoso.
"No comiences…" murmura Ethan contra el colchón, pero Sam no lo escucha. O no quiere escucharlo.
Ese chico siempre estaba caliente. Siempre quería más.
Ethan envidiaba su juventud en ocasiones como esa. No podía seguirle el ritmo.
Sam comienza a tocarlo otra vez, a recorrer su piel con labios y lengua, a besar y lamer cada tramo expuesto. Ethan lo siente todo. Se retuerce en las sábanas cuando Sam baja por su espalda, sus dedos marcando su cintura con una caricia firme. Su cuerpo entero se estremece cuando Sam se desliza más abajo, sus manos separando con descaro sus mejillas.
"Espera…" intenta decir Ethan, pero su voz apenas es un susurro, y para cuando logra reaccionar, Sam ya ha hundido el rostro ahí, su lengua deslizándose contra su entrada sin aviso, arrancándole un jadeo desgarrado.
El calor húmedo de la lengua de Sam contra su entrada lo marean un segundo. Aún puede sentir el pene de Sam contra sus paredes, palpitando en su ausencia. Ethan se estremece, su espalda arqueándose instintivamente mientras un jadeo ahogado escapa de sus labios. Sam lo sostiene con firmeza, sus manos aferrándose a su cadera, impidiéndole alejarse aunque su primer impulso es encogerse por la sensibilidad.
"Mierda… Sam… " su voz tiembla, su frente cae contra el colchón, su respiración descontrolada.
Sam no responde. No con palabras.
Lo único que obtiene es la intensidad con la que su lengua sigue explorándolo, lamiendo y presionando sin piedad, movimientos lentos y tortuosos que le arrancan un sonido entrecortado desde lo más profundo de su garganta. Ethan siente su estómago tensarse, su piel ardiendo bajo las caricias de Sam, y su cuerpo entero reacciona sin poder evitarlo.
Sam se hunde más entre sus piernas, devorándolo con una dedicación que hace que Ethan quiera maldecirlo y rogarle al mismo tiempo. Su lengua trabaja en círculos, lamiendo con un ritmo que lo deja sin aire, succionando justo cuando Ethan cree que no puede soportarlo más. Su cuerpo se estremece con cada movimiento, su piel hormiguea bajo el contacto, y cuando Sam desliza sus dedos, Ethan ahoga un gemido contra el colchón.
Su respiración se vuelve errática, su cuerpo se curva, tratando de encontrar algo de alivio contra las sábanas, pero Sam lo mantiene en su sitio, sin darle tregua. Su aliento caliente roza su piel de sus testículos cuando murmura contra él, su voz oscura y satisfecha.
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filed teeth | Sam uley.
Fiksi PenggemarEn el corazón de la reserva de La Push, la niebla se alzaba como un velo antiguo, ocultando los secretos y las historias de sus habitantes. Los árboles susurraban con el viento, compartiendo cuentos de antaño que solo aquellos con oídos atentos podí...
