Laura:
Detengo los pies frente a la estación de policía y mi cerebro se debata en si entrar o no, mientras eso pasa mi cuerpo ya ha decidido solo.
Empujo la puerta de vidrio con ambas manos y pongo un pie dentro, veo a los oficiales tomando cafés o comiendo donas, tal cuales en las películas, algunos apoyados con los pies en sus escritorios y otros atentos al computador.
—Con permiso.
Me hago a un lado viendo como entra otro oficial con un tipo que lleva hacia adelante, el mismo que trae esposas hacia atras y me lanza besos para joderme.
Los policías se saludan y se acerca al mostrador sin soltar al sujeto, llenando un formulario. Entonces los dos que intercambian palabras se dan cuenta de mi presencia.
—Señorita.—Me llaman.
Parpadeo.
—¿Desea poner una denuncia?—Pregunta el mismo que traslado al sujeto.
—No.—Trago saliva.—Lo siento, me equivoque.
Salgo corriendo de la estación y me volteo a ver una vez más.
¿Por qué vine? No tiene caso, si termino bien o mal para el... acabare indagando más hasta dar con su rostro y su paradero.
No vale la pena, Laura.
(***)
El directo abre el champagne y corcho sale disparado hacia la pared, todo gritan y empiezan a reir, mientras las burbujas caen al suelo.
—¡Por nuestra última función de esta noche!
Marcus añade.—¿No deberíamos beberlo despues de la función?
Todos lo mandan a callar y empiezan a repartir las copas.
—Esta es nuestra última función como tour, despues si se da la oportunidad espero que todos nos reencontremos en un próximo escenario.
—¡Salud por eso!
—¡Salud!
—¡En 10 minutos abren las puertas!—Nos avisan.
—Aun tenemos media hora antes de empezar.
—¿Revisaron que todos los instrumentos ya estan listo?
Empiezan a dudar.
Respiro profundo.
¿Tanto problema?
—Ire yo.
—Voy contigo.—Se une Marco.
(***)
—Si, estan todos.—Termina de contar marco.—Lo contare una segunda para asegurarme.
Suspiro y me coloco en medio del escenario, contemplando el teatro vacio, su estilo barroco y....
Mi atención se dirige a una sombra en uno de los asientos.
—¿Ya han dejado ingresar al publico?
—Claro que no, las puertas aun no se abren y las luces siguen apagadas.
Doy un paso hacia adelante e intento verlo, pero esta oscuro.
—¿Eres de utilería o...?—Hago una pausa.—No puede estar aqui, aun no se abren las puertas.
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En los ojos de Laura
RomanceLa violonchelista Laura Mirren ha perdido el rumbo de su vida tras un accidente y con ello su amor, sus ganas y su deseo de volver a tocar frente a miles de personas. Para Laura su vida no volverá a ser la misma. Y será su enfermero a su disposición...
