POV: Yara
Estuve toda la mañana en la universidad, incluso comí allí.
Por la tarde ya me fui a casa para después irme a entrenar.
El entrenamiento fue más táctico que físico por el partido de mañana.
Cuando llegue a casa debían de ser las seis y media más o menos.
Entre y escuchaba risas provenientes del salón.
Ya había llegado Marta.
- ¡Marta!- exclamé tirándome sobre ella, quién estaba sentada en el sofá con mi hermana.
- Hombre, mi renacuaja- dijo Marta abrazándome sobre ella.
- Te va ha hacer la cena Marta- dijo mi hermana.
Marta me miró sonriendo.
- Se nos pone celosa- rió Marta.
Nos miramos las dos cómplices.
- Yo creo que sí Marta- dije.
- Yo también lo creo- contesto.
A la vez nos tiramos las dos sobre Misa.
Las tres caímos al sofá riendo.
Así éramos nosotras.
Nos gustaba pasar tiempo juntas y disfrutar de nosotras, además que siempre me dejaban estar con ellas, aunque yo intentaba dejarlas su espacio pero siempre estaban pendientes de mi.
Estábamos hablado las tres cuando yo cogí el móvil.
Era María.
Era una chica que conocí en unas vacaciones, desde entonces estábamos hablado todo el día, no estábamos saliendo, pero tampoco sabía que éramos.
- ¿Y esa sonrisilla?- dijo Marta picándome.
- Déjala, que está hablando con la novia- dijo mi hermana siguiendo el pique.
- Dejarme en paz- dije aún con la sonrisilla tonta que me causaba.
Cenamos y nos tumbamos un rato en el sofá.
Yo me acurruqué a mí hermana, ella como siempre me recibió cariñosa y al final me dormí.
POV: Marta.
Vi como Misa se queda mirando a su hermana mientras la acariciaba la cara.
Tenía una mirada de amor y protección increíble.
Me encantaba la relación que tenían, se querían más que ha nadie en el mundo, eran las personas más importantes en la vida de la otra, se cuidaban, se respetaban y estaban dispuestas a darlo todo por la otra.
- Está reventada- dijo Misa aún mirándola.
- Normal, pobrecilla, dejala que descanse.
- Si, ahora la llevo a su habitación- dijo dejando un beso en su mejilla con delicadeza.
- Sabes, creo que nunca te he contado esto- empezó Misa.
- Al principio yo no quería tener una hermana, tenía 6 años y no me gustaba el tema de tener un bebé en casa, pero cuando nació, yo no entendía muy bien la situación, hasta que un día mis padres volvieron a casa con ella en brazos, desde ese día mi vida cambio por completo, pero a mejor y ahora no sabria que hacer sin ella, es lo mejor que me ha pasado nunca- dijo Misa mirando a su hermana con los ojos iluminados.
Yo ya sabía que su hermana le daba la vida y que lo era todo para ella, solo había que verlas, pero que lo expresarán de una forma tan bonita y tan suya era precioso.
Estuvimos un rato más allí, hablado.
- La voy a llevar a su cama- dijo Misa.
Se levantó con cuidado de no despertarla y con delicadeza la cogió en brazos.
Yara abrazó el cuello de su hermana y se removió un poco.
- Ya está mi niña, ya está- le dijo Misa en un susurro acariciando su pelo.
A mí también me daban años de vida viéndolas y pudiendo compartir todos estos momentos con ellas.
Al poco escuché a Misa.
- Buenas noches pequeña, te quiero- dijo.
Y volvió al salón.
Ya era tarde asique nosotras también nos fuimos a dormir.
- Buenas noches mi chica- dijo antes de besarme y acomodarse en mi pecho.
- Buenas noches cielo- dije empezando a acariciar su espalda.
Finalmente Misa se durmió y yo tras ella.
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Que monas que son.
Otra familia más para la lista.
Necesito una hermana como Misa.
Si estás dos semanas no subo mucho es que estoy de finales y tengo mucho que hacer.
Gracias por votar y comentar 🫶🏻
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My enemy
FanfictionDos jugadoras de equipos rivales se odian, ¿Pero es tan grande ese odio como dicen?¿Podrá algo cambiar ese odio por otros sentimientos?
