POV: Yara
Alexia por fin colgó y mi hermana se fue a llevar a Marta a su casa.
Me puse a pensar en algo que rondaba mi cabeza desde hacía años.
Para todo el mundo teníamos una vida ideal.
Dinero.
Viajes.
Amigos.
Vivir de nuestra pasión.
Todo era un mundo perfecto y sin problemas.
Pero la realidad estaba mucho más lejos de eso.
Mis padres me odiaban.
En la universidad me odiaban.
Me acosaban.
E incluso lo que pasó en aquella fiesta.
No tenía a mucha más gente que mi hermana.
Y ella no debía cargar con esto y con todo.
Fui a mí habitación y busqué en la zona alta de mi armario.
Hasta que toque un bote.
Justo lo que quería.
Eran unas pastillas para la ansiedad que ahora mismo necesitaba más que nunca.
Nerviosa me tomé un par de ellas, no noté el efecto y seguí consumiendo, hasta que derrepente todo se volvió negro y ya no me sentía ni en mi propio cuerpo.
POV: Misa
Volví a casa.
Entré y no vi a nadie en el salón.
Pensé en que Yara podría estar en la ducha o en su habitación estudiando o algo similar.
- Ya estoy en casa- grite.
Nada.
No obtuve respuesta.
-¿Yara?- repetí.
Nada.
Absolutamente nada.
Empezé a preocuparme y fui con pasó rápido hacia su habitación.
Cuando llegue estaba tumbada en su cama.
- Yara, pero no te duermas ahora, que es pronto- dije.
Me acerqué y con cuidado intenté despertarla.
Pero igual que antes.
Nada.
Ni una sola respuesta.
- Yara joder, me estás asustando- dije nerviosa.
- Yara por favor- dije moviendo su cara.
Gire la cabeza y vi un bote de pastillas tirado en la alfombra.
- Yara no me jodas- dije mientras seguía moviéndola.
Rápidamente cogí el móvil y llamé a emergencias.
- Mi hermana está fatal, no sé qué se ha tomado pero no reacciona.
Me dijeron que enseguida llegarían a casa.
- Yara, tú no, no me puedes hacer esto- dije ya completamente rota.
Los médicos llegaron.
Ella seguía inconsciente por lo que nos fuimos al hospital.
El trayecto fue eterno, pero no más que el tiempo que estuve sin ella, sin noticias.
Nada.
Otra vez.
Pensé en llamar a mis padres pero no lo hice, simplemente les dejé un mensaje, no quería hablar de más con ellos.
A la que si llame fue a Marta.
- Hola Misa cariño- dijo feliz y ajena a todo.
- Marta- dije con la voz rota y temblando.
- ¿Que pasa?- preguntó más sería.
- Es Yara, estamos en el hospital, porfavor ven- la dije urgente.
- Ya voy para allá- dijo rápidamente.
Durante todo el trayecto en coche no colgó ni un solo segundo.
Y eso la definia totalmente como persona.
En lo que aparcaba decidí hacer una llamada más.
Sabía que Jenni estaba en Madrid, ya que allí en México estaban de vacaciones.
- Hombre Misa, ¿Que pasa tía?- dijo igual de feliz como habia comenzado antes Marta.
Le conté todo y me dijo que ya estaba de camino, que llegaría enseguida.
Por fin llegaron ambas.
Yo no sabía ni que decir.
Ni que hacer.
Solo necesitaba algo.
Que ella estuviera bien.
Si ella se iba.
Mi vida se iba con ella.
No me podía dejar sola.
Yo no podía vivir sin ella.
- Familiares de Yara Rodríguez- dijo un médico.
Rápidamente las tres nos levantamos hacia el.
Y es que después de varias horas necesitábamos respuestas.
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Perdón
Perdón
Perdón
Pero le faltaba drama a esta historia.
Antes de nada, disculparme si alguien se siente incómodo con este tipo de temas, lo intento tratar con la mayor delicadeza posible, pero aún así, entiendo que pueda incomodar.
Gracias por votar y comentar 🫶🏼
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My enemy
FanfictionDos jugadoras de equipos rivales se odian, ¿Pero es tan grande ese odio como dicen?¿Podrá algo cambiar ese odio por otros sentimientos?
