43

548 44 104
                                        

POV: Yara

- Bueno venga despediros ya que aquí mañana las colchoneras entrenamos- dijo Marta.

Medina se acercó a mí mientras las otra dos, espectadoras nos miraban.

- Pues parece que me tengo que ir ojitos- dijo con una sonrisa.

- Eso parece, ¿Mañana vuelves?

- Pues claro, aquí pienso estar todo lo que pueda- dijo acariciando mi pelo.

- Oye que os podéis dar un beso de despedida eh- dijo mi hermana.

Medina y yo nos miramos riendo y nos acercamos hasta unir nuestros labios.

Nos separamos y quedamos cerca mirándonos felices.

- Bueno venga vámonos-

Finalmente Andrea y Marta se fueron.

-Bueno- dijo mi hermana sentándose a los pies de mi cama- tú y yo tenemos que hablar de algo.

- No sé de qué me hablas.

- Lo sabes perfectamente Yara por favor, que os hemos pillado comiendos toda la boca.

- Bueno, si, pero ya está- dije restándole importancia.

- ¿Pero como que ya está?¿Que hay entre vosotras? Por qué no es la primera ni la segunda vez si no me equivoco- dijo.

- Pues no, no es la primera ni la segunda, pero no somos...no somos...no sé que somos- dije.

- Ya veo ya, a lo mejor deberías hablar con ella, que no sé eh que lo mismo la loca soy yo- dijo riendo.

- Ya hablaremos- dije devolviéndole la sonrisa.

- Anda ven aquí- le dije acercándome.

- Estoy muy orgullosa de ti- dijo.

-¿De mi?¿Porque?

- Por que eres increíble, créeme

- Bueno,no sé, lo que tú digas tata.

POV: Misa

La trajeron la cena y la medicación.

Cenamos juntas mientras veíamos la televisión y hablámos como tantas veces lo habíamos hecho.

- Tata, ¿Te puedes quedar conmigo hasta que me duerma?- me preguntó con el mismo tono que usaba de pequeña cuando quería dormir conmigo y al que yo no me podía negar.

- Claro que sí peque- dije acercándome.

Me quité las zapatillas deportivas que llevaban en mis pies ya no sabía ni las horas.

Me tumbe sobre su cama, ella se giro un poco y puso la cabeza sobre mi pecho, yo pasé un brazo sobre ella y con mano la acariciaba el pelo.

- Te quiero mucho tata, gracias- dijo antes de cerrar los ojos.

- Yo también te quiero mi niña- dije dejando un beso cariñoso y tal vez protector en su frente.

Aquí, incluso en la cama de un hospital, nada había cambiado, seguía siendo mi niña pequeña y siempre lo sería, seguía teniendo la misma cara que tenía cuando dormía de pequeña, seguía agarrándose a mi mano inconscientemente, seguía teniendo ese color de ojos tan especial, seguía pareciéndose a mí.

Pensé en lo que la había dicho antes.

¿Porque estaba orgullosa de ella?

Podría decir muchísimas razones pero podría resumirlo en lo fuerte que era, en su fuerza de voluntad, en como llevaba su lucha interna, en como había madurado por qué no la había quedado otra, en como siempre buscaba el bien ajeno antes que el propio, en como se preocupaba por la gente a la que quería de verdad y en como tenía esa increíble capacidad de ignorar al resto, a pesar de todo.

La miré un par de veces para asegurarme de que estaba bien y que seguía profundamente dormida y decidí quedarme a dormir allí con ella, como antes.

----------------------------------------------------

Misa melancólica me enamora chicas.

Más tiernas todas.

A Yara y a Medina solo les queda dar un pasito ¿No?

Gracias por votar y comentar 🫶🏼





My enemyDonde viven las historias. Descúbrelo ahora