19

708 46 45
                                        

POV: Medina

Cuando nos fuimos de su casa y fueron pasando los días yo no dejaba de pensar en ella, en cómo la había visto, tan destrozada.

Cuando la vi, con eso ojos tan bonitos que tiene completamente vidriosos y que solo transmitían dolor y angustia.

No podía borrar esa imagen de mi cabeza, día y noche.

Puede que detrás de Yara no solo hubiera una chula de ojos bonitos.

Si no una vida difícil de imaginar.

POV: Yara

Y llegó el día, hoy cogimos un avión a casa.

Llevaba días con un nudo en el estómago, no podía dormir, no podía casi comer y si a eso le sumábamos la lesión.

La tensión del vuelo fue notable y esque yo pasé el vuelo con mis cascos mirando a la nada y pensado en todo.

Mi hermana de vez en cuando intentaba acercarse a mí o hablar sobre algo, pero yo no quería.

Hasta que ya íbamos a aterrizar que cogió mi mano con la suya y me dedicó una sonrisa tranquilizadora.

En un taxi llegamos a casa.

Mi hermana llamó al timbre.

Mis padres abrieron la puerta.

- Hija- dijo mi madre alegre, lo dijo en singular y abrazo a mí hermana mientras mi padre cogía sus maletas.

Los tres pasaron para dentro y yo en la puerta irónica dije un hola.

Me dirigí a la habitación que compartíamos mi hermana y yo y de la que no pensaba salir mucho hasta que nos fuéramos.

- Te quiero- dijo mi hermana antes de salir de la habitación.

Sabía que para ella tampoco era fácil ni cómodo, pero era lo que teníamos.

POV: Misa.

El día pasó, sin ver a mí hermana prácticamente.

Llegó la hora de la cena de nochebuena.

Los cuatro nos sentamos a las mesas.

Pocas palabras y todas ignorando la presencia de Yara.

- Pues Yara va muy bien en la universidad- solté.

- Para eso la pagamos- dijo mi padre para después sacar otro tema.

Yo miré a mí hermana con pena, ella solo bajó más la cabeza y acabo de cenar.

Al acabar recogió su cena y se fue a la habitación.

Y yo solo pedía algún día tener una nochebuena tranquila y normal, como cualquier familia.

Pero no podía ser.

Me dirigí a la habitación después de un rato y mi hermana estaba metida en su cama mirando hacia la pared.

Me puse el pijama y me acerqué a su cama.

Abri las sabanas y me metí en ellas.

Y la abrazé.

- Lo siento tanto Yara- dije acercándola más a mí.

Ella solo asintió con la cabeza y se dejó abrazar.

Así nos dormimos, como hacíamos de pequeñas y había un mal día en casa, siempre juntas.

Al día siguiente ya nos marchábamos gracias a dios.

Baje un segundo a dejar las maletas en el portal para luego ir a despedirme.

Cuando volví se escuchaban gritos desde fuera.

Mi hermana estaba frente a mí padre.

- Yo nunca os he importado- gritó.

Cuando me dí cuanta mi padre levantó su mano.

POV: Yara

Ya veía su mano en mi mejilla y es que no era la primera vez.

- A mí hermana ni la toques- dijo Misa agarrando el brazo de mi padre.

- Misa, hija, tú no lo entiendes- dijo mi madre.

- Si, lo entiendo y lo que entiendo es que me tengo que llevar a mi hermana de aquí para protegerla de vosotros, sois monstruos- les gritó.

Mi hermana se acercó a mí.

Yo estaba en shock.

Cogió mi mano y me arrastro con ella al ascensor.

Ya en el ascensor cogió mi cara entre sus manos como observando si estaba bien de verdad.

- Perdóname mi niña, lo siento tanto, no tenía que haberte dejado sola.

Yo solo asentí, aún temblando por la tensión del momento.

Finalmente nos fuimos y a las horas estábamos en casa.

----------------------------------------------------

Vaya drama colegas, de los que me gustan a mí.

Misa es la mejor y .

Putos padres.

Gracias por votar y comentar 🫶🏼

My enemyDonde viven las historias. Descúbrelo ahora