48

531 44 54
                                        

POV: Yara

Hoy era un día muy especial para mí.

Hoy por fin volvía a ponerme las botas y a saltar al campo, aunque fuese en un entrenamiento al margen de las demás.

Me levanté muy temprano, incluso antes que mi hermana.

Me di una ducha tranquila, me vestí y preparé mi mochila.

Aún Misa dormía, me aburría y quería despertarla.

Me acerqué a su habitación como un niño que va a robar una galleta.

- ¡Tata!- grité antes de tirarme sobre ella.

Suspiró.

- Yara por dios, quedan 3 horas para el entrenamiento, déjame dormir- dijo empujándome hacía un lado y girándose ella para el otro.

- Venga tata, te he hecho el desayuno.

- ¿Enserio?- preguntó confundida.

- No, pero lo puedo hacer- sonreí.

- Anda, ven aquí pequeñaja- dijo riendo mientras abría sus brazos.

Me tumbé con ella como tantas otras veces había hecho.

- ¿Estás nerviosa?- preguntó.

- Estoy que me subo por las paredes.

- Lo he notado pero ¿Son nervios buenos?

- Si, estoy tranquila, no tengo miedo de volver a lesionarme, voy con todo, eso es lo que me has enseñado tú, a luchar sin miedo.

- Esa es mi niña, pase lo que pase voy a estar muy orgullosa de ti, bueno, yo y alguna que otra rubia del Atleti- río picandome.

- Ni una conversación podemos tener ya sin que me saques el tema.

Andrea y yo llevabamos juntas ya casi 5 meses.

Los 5 meses más increíbles de mi vida.

Habíamos vivido mil cosas juntas, recuerdos que se quedarían para toda la vida.

Como el gol que me dedico con la selección.

Como los viajes en coche cantando y con su mano en mi rodilla.

Como las noches que habíamos pasado abrazadas, prometiendo amor eterno.

Como esos días que no eran tan buenos pero ella siempre hacia algo para mejorarlos.

Como esas veces que orgullosa me llevaba a sus quedadas con amigas.

5 meses que podría decir que fueron de ensueño.

Personalmente yo estaba mucho mejor.

Pero seguía sin tener noticias de mis padres después de tantos meses, me dolía, pero en realidad era lo mejor para todos.

...

Al fin llegó la hora de irse.

Como había prometido Andrea vino a buscarme para llevarme al entrenamiento.

Salí de casa y vi su coche aparcado y a ella fuera mirándome con una sonrisa.

- Buenos días ojitos- dijo cogiéndome de la cintura para dejar un beso en mis labios.

- Buenos días rubia.

- ¿Como está mi chica?- preguntó sonriente.

- Muy contenta, aunque un poco nerviosa.

- Ya verás, todo va a salir bien, te lo mereces.

Entramos al coche y comenzó el tan esperado viaje.

Cuando llegue me despedí de ella con un beso y unas palabras motivadoras que hicieron su efecto en mi.

Al entrar al vestuario, todas estaban felices por mí vuelta, por qué éramos más que un equipo, una familia.

Pero sobretodo había alguien, que parecía más nerviosa que yo.

- Cici ¿Estás bien?- le pregunté a mí amiga que se sentaba a mí lado.

- Estoy muy feliz por ti eso es todo- dijo sonriendo- pero, te cuidado y no te fuerces eh- me advirtió.

- Te lo prometo.

Comenzó el entrenamiento.

Con solo pisar el césped con mis botas ya me sentía mejor.

No eran ejercicios complejos, ni excesivamente físicos.

Poco a poco.

El entrenamiento salió perfecto y yo no podía estar más contenta.

Antes de irme, nuestra fisio, prefirió hacerme una pequeña revisión de que todo estuviera según lo previsto.

Y así fue, incluso me dijo que mejor de lo esperado, cosa que recortaría los plazos de mi vuelta.

Así feliz, volví a casa.

Cuando llegué encontré a Misa y a Marta en el sofá.

Pero algo no iba bien.

- ¿Que pasa?- pregunté extrañada.

- Hoy había convocatoria de la selección- explicó Marta

- Tata- dije acercándome a ella- entiendo mejor que nadie tú enfado, pero ya sabes como van las cosas allí y casi es mejor que no estés en ese entorno, te lo mereces, si, más que nadie, pero no está en nuestras manos, solo puedes elegir trabajando para demostrarles a más de uno de los que vale mi hermana.

Ella con los ojos algo cristalinos me miró.

- Te quiero tanto pequeña- dijo abrazándome.

- Yo te quiero más tata.

---------------------------------------------------

Otro saltito en el tiempo porque sinceramente estoy en 0 imaginación.

Nuestra niña vuelve, los niños sonrien.

Montse Tomé no defrauda chicas.

Y por último,

HEMOS GANADO EL PUTO CLÁSICO

Que si, que el gol de Jana está mal anulado, pero que el Madrid ha jugado mucho mejor que el Barça y ya nos tocaba.

Gracias por votar y comentar 🫶🏼

My enemyDonde viven las historias. Descúbrelo ahora