POV: Yara
Me dolía la cabeza y el cuerpo, no lo podía negar, pero yo sola me lo había buscado.
Pensé que esto sería una forma de liberarme a mí y a todo mi entorno, pero no fue así, al contrario, había causado más problemas aún.
- Perdón- dije en voz baja y con la cabeza agacha.
Mi hermana que seguía a mi lado con delicadeza me cogió de la barbilla y me hizo mirarla.
- No nos tienes que pedir perdón, solo no lo vuelvas a hacer, nos tienes aquí, solo tienes que hablar- me dijo con muchísimo cariño.
Yo solo asentí.
- Tata- la volví a llamar.
- Dime mi vida- dijo con ese tono de cariño que llevaba usando desde que había despertado.
- ¿Me das un abrazo?- pregunté.
Ella no contesto solo se acercó a mí me envolvió entre sus brazos.
Vi como el resto nos miraba con ternura y también algo de pena, pero solo me importaba mi hermana ahora.
Después de un largo abrazo nos separamos, pasaban las horas en casi un completo silencio.
- Deberíamos ir a comer- dijo Jenni.
- Ir, yo me quedo- dijo segura Andrea.
- ¿Estás segura? Me quedo yo mejor- dijo mi hermana.
- Os podéis ir todas, estoy bien- dije metiéndome en la conversación.
- No- respondieron ambas al unísono.
Yo levanté los brazos con una expresión de 'vale vale mejor me callo'.
Finalmente se quedó Andrea.
- ¿Como estás?- dijo sentándose a mí lado.
- Estoy, sin más- le dije.
- Ya-
Nos quedamos en silencio, pero no en un silencio incómodo.
- Os escuchaba- dije- solo intentaba volver, pero no podía.
-¿Lo escuchaste todo?- preguntó sonrojada.
- Si, todo- dije mirándola a los ojos.
- Yo...- pero no dijo nada más porque la corté.
- No digas nada, solo acércate- le dije.
Despacito y como si me fuera a romper se acercó.
Puso su mano en mi mejilla y comenzó a acariciarme con su pulgar.
Yo solo me acerqué un poco más y uní nuestros labios.
Lo necesitaba más que nunca.
La necesitaba a ella.
Nos separamos y ella se sentó a mí lado en la cama aún sin separar su mano de mi mejilla.
- Eres increíble ojitos- dijo sonriendo.
Yo solo reí negando.
Así, tonteando, estuvimos hasta que vinieron las demás.
Cuando estábamos solas Medina parecía otra, mucho más mona, más tímida, se tomaba las cosas más enserio pero siempre con un humor y eso, el que fuera diferente conmigo, me encantaba.
La tarde fue larga, pasando por varias pruebas médicas más, hasta que llegó la noche.
Entre todas convencimos a mí hermana de que durmiera hoy en casa, yo ya estaba despierta y ella necesita descansar de verdad.
Dos horas tardaron en llevársela, prometiendo llamadas o mensajes de cualquier tontería.
Pero se quedó ella, se quedó Andrea.
- Yara- me llamó.
- Dime- le dije.
- No me quiero meter donde no me llaman pero ¿No crees que deberías llamar a tus padres?- preguntó algo tímida.
-No, como se enteren de esto me matan- dije negando.
-Pero, estarán preocupados- dijo.
-Creeme que no, no les conoces- dije mirando hacía otro lado.
Ella asintió, cambio de tema y finalmente en los canales que incluía la tele encontramos una película.
Una película muy especial.
Como no, estaban poniendo El Rey León.
Le mandé una foto a mi hermana, aunque ya estaría durmiendo porque no contesto.
Medina se reía cuando repetía un diálogo o alguna canción.
Cuando ya iba a acabar la peli dejo de hablar, cosa que me extraño, hasta que me di cuenta de que se había dormido.
Apagué la televisión y ya en completo silencio hablé.
- Yo también te quiero rubia- dije antes de cerrar los ojos.
---------------------------------------------------
Perdón por desaparecer, digamos que mi móvil se ahogo.
Pero ya todo solucionado chicas, tranquilidad.
He cumplido y os he dado un capítulo muy mono y feliz.
Gracias por votar y comentar 🫶🏼
ESTÁS LEYENDO
My enemy
FanfictionDos jugadoras de equipos rivales se odian, ¿Pero es tan grande ese odio como dicen?¿Podrá algo cambiar ese odio por otros sentimientos?
