POV: Medina
Comimos las cuatro entre risas como era costumbre.
La comida estuvo bien y es que Misa se hacía valer en la cocina.
- Íbamos a ver una peli,¿ te quedas Medi?- preguntó Marta.
- No tengo otra cosa que hacer hoy.
- Pues venga.
- Elijo yo- dijo Yara arrebatándole el mando a su hermana tirándose sobre ella.
- De eso nada enana- dijo Misa antes de empezar una guerra por el mando.
Ambas estaban en el sofá, dándose con los cojines, haciendose cosquillas, se reían y se decían cosas.
- Si, son siempre así- contestó Marta a lo que yo estaba pensando.
Su "pelea" siguió, Misa claramente la dominaba.
Hasta que soltó un quejido de dolor.
- La rodilla- dijo.
Rápidamente todas entramos en alerta.
Marta y yo que estábamos sentadas en un sofá al lado del suyo nos levantamos.
Y Misa con cuidado se aparto de su hermana.
- Perdóname pequeña, no me acordaba, en serio lo siento, ¿Estás bien? Vamos al hospital.
Yara seria no contesto hasta que soltó una pequeña risa.
- Estoy bien, pero el mando es mío- dijo con una sonrisa triunfante.
- Joder, yo te mato, eres una cabrona- dijo Misa pero a la vez soltó un suspiro de alivio.
- Perdoname tata pero era la única forma de conseguir el mando- dijo levantándose chulesca y dejando un beso en la mejilla de su hermana.
- Bueno que, ¿Os gusta el expediente Warren?- dijo feliz.
Las tres, que solíamos ser las más miedicas para estás cosas respondimos con un no.
- Entonces la pongo- dijo alegre por su victoria.
Las primeras imágenes ya me estaban asustando pero cuando derrepente salió un letrero en la pantalla en el que se leía perfectamente basada en hechos reales, me cagué encima.
- Bueno, creo que ya me voy- dije intentandome levantar.
- Tú no te vas de aquí hasta que acabemos la saga- me dijo Yara agarrándome el brazo.
Me santigué en tono cómico y me senté a su lado.
Su salón estaba compuesto por dos sofas que formaban una L.
Por lo que Misa y Marta estaban en uno, en plan novias.
Y Yara y yo estábamos en el otro.
Ella toda feliz y yo acojonada.
Pasaban los minutos y la tensión solo crecía.
Estaba que me iba a dar un infarto.
Hasta que sentí un peso en mi hombro.
Lo primero que hice fue asustarme.
Hasta que vi la cabezita de Yara sobre mi hombro.
Tenía la expresión tranquila y relajada que contrastaba con la película.
Tenía esos ojitos que tanto me gustan cerrados y sus labios rosados entre abriertos.
- Misa, tú hermana se ha dormido- anuncié.
Ambas se giraron hacia nosotras y sonrieron.
No hacía falta que dijeran nada más.
- Si quieres ponte tú aqui con Marta y me pongo yo con ella- se ofreció Misa.
- No, no te preocupes, estoy bien.
Ella asintió y tras unos segundos de silencio volvió a hablar.
- Lleva unos días muy malos, casi no duerme, lo sé, antes se dormia cuando estaba con ella, pero parece que ya ni yo soy suficiente para todo lo que guarda dentro- dijo Misa en tono bajo.
Marta la miro con cariño y cogió su mano para después besarla.
- Todo esto no está siendo fácil para nadie, pero parece que nuestra niña ha encontrado algo de paz en ella- le dijo señalándome a mí.
Misa solo asintió y eso hizo que Marta la abrazara más fuerte y se quedarán así viendo la película.
Yo hacía rato que no le prestaba atención.
Miraba a Yara o miraba la televisión pero pensando en todo.
'Parece que nuestra niña ha encontrado algo de paz en ella' se me grabaron esas palabras y no se paraban de repetir en mi cabeza.
¿Y si a lo mejor lo que ella me provocaba a mí era mutuo?
No lo creía la verdad, pero ¿Y si era cierto?
Vi como un mechón de pelo caía por su cara y que cuando esto sucedió murmuró algo entre sueños.
Me pareció adorable.
Con cuidado y delicadeza puse su mechón detrás de su oreja.
Ella volvió a murmurar algo entre sueños y escuché unas risas provenientes del otro lado del salón.
Negué divertida con la cabeza y decidí quedarme allí hasta que Yara se despertara.
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Un aplauso por esta pareja que está enamorada 👏🏼👏🏼👏🏼
Que familia más bonita.
Son adorables juntas.
Gracias por votar y comentar 🫶🏼
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My enemy
FanfictionDos jugadoras de equipos rivales se odian, ¿Pero es tan grande ese odio como dicen?¿Podrá algo cambiar ese odio por otros sentimientos?
