¿Quien diría que el el destino de Hyunjin era enamorarse de Félix.?
¿O que Félix lo amaría por encima de todo?
Todos tienen un destino y el de ellos dos era ser el uno para el otro.
Aunque no de una forma común.
Hyunjin-Tp
Félix-Bttm
||Smut, omegave...
—No mi amor ya no llores aquí estoy contigo... — dijo el omega ya al borde del llanto pues su cachorro no dejaba de llorar.
Y su pecho se hundia de una forma horrible y dolorosa al no saber que más hacer para que su cachorro se calmara. Realmente iba a matar a todos en cuanto su pequeño bebé se tranquilizara, lo mecio un buen rato y le canto una canción de cuna durante un buen rato hasta que su pequeño se empezó a tranquilizar poco a poco.
—perdoname mi amor... — susurro acomodando a su cachorro sobre su hombro para que sintiera sus feromonas y se relajara. —shh eso es... Respira mi amor no pasa nada aquí esta mami—
Yeonjun soltó un largo suspiro y cerró los ojos aunque esta vez estaba buscando su fuente de alimento. Y felix sin dudarlo lo alimento, su pequeño comió como un desesperado cerrando sus bonitos ojos grises cuando el sueño lo venció por completo. Y se quedo dormido poco a poco. Y felix improviso un pequeño nido en la cuna de Yeonjun para que durmiera mejor rodeado del aroma de su madre.
La puerta se abrió y le lanzó un sonoro gruñido al alfa qué estaba ingresando a la habitación. Lo iba a matar sin embargo no dejo que su olor se viera afectado por su enojo.
Encendió en monitor de su pequeño una vez fuera de la habitación principal Hyunjin entró a la habitación de a lado con Félix ahora si desperendiendo un aroma agrio y fuerte. Cargado de enojo y sin dudarlo no meditar nada hizo por primero que le paso por la cabeza.
Abofeteo el rostro del alfa varias veces hasta que las mejillas del alfa quedaron rojas y su labio sangro, y Hyunjin sonrió en grande limpiando esta con el dorso de su mano. Los ojos del omega brillaban de enojo y ahora eran de un color casi azul rey.
—Eso es porque mi hijo estaba llorando, y porque tenías que cuidarlo tu maldita sea. No me gusta que nadie más lo toque porque llora desconsoladamente ¡¡lo sabes, no me gusta que llore!! — reclamo completamente furioso —¡¡Carajos solo me fui 30 minutos!! Esta es la primera y última vez que confío en ti—
Hyunjin arqueo una ceja y soltó una risita nasal. Valla que eso lo había puesto muy duro, ahora su entrepierna dolía y su ereccion pedía ser liberada y encajada dentro de las entrañas del omega.
—Lo se fue mi culpa, y tienes razón mi madre no tenía porque cargarlo. Solo fui a atender una llamada, — hablo con la voz ronca. —perdón omega.
—Imbécil... Te odio— gruñio y volvió a la otra habitación para ver a si pequeño.
Hyunjin se quedo parado a donde estaba, sin duda había elegido bien a su omega.
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