¿Quien diría que el el destino de Hyunjin era enamorarse de Félix.?
¿O que Félix lo amaría por encima de todo?
Todos tienen un destino y el de ellos dos era ser el uno para el otro.
Aunque no de una forma común.
Hyunjin-Tp
Félix-Bttm
||Smut, omegave...
Ya habían pasado dos meses y afortunadamente las cosas ya no eran tan tensas, aunque en su momento eran algo raras cuando Félix abría los ojos y veía que Hyunjin lo mira fijamente a la hora de dormir. Posiblemente era un hábito que el alfa había adoptado y que ponía muy nervioso al omega.
Con Yeonjun siendo un pequeño que duerme prácticamente todo el día por el momento era una buena señal, por lo menos hasta que cumpliera 6 meses. Era un bebé precioso que sin duda robaba el corazón de todo aquel que lo viera. Aunque Félix era un omega muy receloso y no dejaba que nadie cargará a su cachorro excepto el o Hyunjin en algunas ocasiones. Pues Yeonjun no está muy conforme con su padre aun, solo el aroma de su mami es de su agrado.
Algo que en su momento despierta ciertos celos en el alfa. Sin embargo era ridículo ponerse en celoso de su propio hijo.
Dado que había pasado más del tiempo que Hyunjin había planeado, comenzó con los preparativos de lo que sería la boda del año, ya que las personas más influyentes iban a estar en ese evento tan esperado qué prometía ser espectacular.
La modista estaba tomando las medidas de Félix, pues iba a hacerle un traje a su medida y completamente al gusto. Aunque Félix optó por un traje no tan extravagante solo elegante y lindo.
—Valla... Tiene muy buenas porciones corporales Joven— halago la mujer —cuando los omegas tienen hijos pierden su figura, al menos la mayoría.. pero a usted le favoreció mucho tener a su cachorro—
—Oh gracias.. — sonrió un tanto incómodo. Pero debía admitir que sus caderas se veían más cursivas y sus muslos eran un poco más grandes.
Y en ese momento recordó que cuando era adolescente empezó a practicar yoga para mejorar su postura y por supuesto su figura aunque desde el embarazo su cuerpo tuvo un gran cambio.
—rayos... —gruñio cuando sintió que sus pezones comenzaban a mojarse. Su cachorro tenía hambre —¿termino ya? Tengo que irme— dijo algo irritado pues llevaba ya casi una hora en ese lugar.
—Claro que si... En unos días estará listo tu traje. Su prometido se encargo de todo. —
Félix asintió y sin dudarlo qué cambio lo más rápido que puso antes de que mojara o arruinara su traje, Yeonjun estaba en casa con Hyunjin aunque eso para nada lo tranquilizaba. Yeonjun era muy quisquilloso y aun no le agrada la presencia del alfa.
El auto lo esperaba afuera, se despidió rápidamente de la modista y subió al vehículo pues tenía un presentimiento. Sentía que su cachorro no estaba tranquilo. Y así era.
En cuanto se abrió el ascensor se dejó oír el insistente llanto de Yeonjun en todo el apartamento. En ese momento no supo que lo onojo más, si el hecho de que alguien desconocido estuviera con su cachorro en brazos sin rastro de Hyunjin o que su cachorro estuviera tan alterado llorando.
Gruñio y su suegra se giro a verlo sorprendida por la aparición del omega.
—Deme a mi hijo... — gruñio nuevamente sin darle tiempo a la mujer de replicar pues le había quitado a su pequeño de los brazos. —Ya mi amor... Aquí estoy— paso de largo golpeando el hombro de la mujer, haciéndola caer de nuevo al sofá.
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