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El estadio estaba repleto, vibrando con la energía de los aficionados que habían acudido para ver el último partido de la temporada del equipo de Jungkoon.

Las luces brillaban sobre el hielo reluciente, y el sonido de los patines deslizándose marcaba el ritmo de la tensión en el aire.

Jungkook patinaba con una intensidad feroz, sus ojos fijos en el puck mientras guiaba a su equipo en un ataque tras otro.

Taehyung estaba sentado en las gradas.

Con sus ojos, seguía cada movimiento de Jungkook con una mezcla de orgullo y ansiedad. 

Observaba cómo Jungkook lideraba a su equipo con una determinación implacable, esquivando a los defensores contrarios y lanzando pases precisos.

Taehyung no podía evitar sonreír ante la concentración que irradiaba el chico al que amaba, sintiendo una calidez que contrastaba con el frío del estadio.

Su corazón se estremecía cada vez que veía a Jungkook ser abatido o golpeado. Sabía que era muy fuerte, y que no le pasaría nada, pero no podía evitar preocuparse.

El partido estaba ajustado, empatado 2-2, cuando llegó el último período.

Jungkook, sin dejarse intimidar por la presión, esquiva a dos jugadores rivales con una agilidad asombrosa.

El rugido de la multitud se apagó en un susurro cuando se acerca a la portería, y Taehyung contuvo el aliento.

Con un movimiento rápido de muñeca, Jungkook lanzó un tiro perfecto hacia la esquina superior derecha de la portería.

El disco entró con un sonido sordo, y el estadio estalló en vítores.

Jungkook levanta la mirada hacia las gradas, sus ojos buscando y encontrando a Taehyung entre la multitud.

Ambos se sonríen.

El partido terminó con una victoria para el equipo de Jungkook, y los jugadores se abrazaron en medio del hielo.

Taehyung, baja rápidamente hacia la salida, lo esperaba entre la multitud.

Cuando sus ojos se encuentran, corren el uno hacia el otro.

Jungkook le envuelve en un abrazo apretado, el sudor frío de la victoria aún brillando en su frente.

-Has estado genial, Kookie…- murmura Taehyung, susurrando en su oído, y Jungkook, respirando agitado, solo pudo responder con una sonrisa llena de satisfacción y gratitud.

Desde luego, lo mejor de que el equipo de Jungkook ganara los partidos eran la celebraciones de después.

Y no se refería a las fiestas, precisamente…

La puerta de la habitación de Jungkook se cierra con fuerza, Jungkook aprisiona a Taehyung contra la misma.

Sus bocas, salvajes, parecen no poder separarse.

Taehyung hunde sus dedos en el cabello de Jungkook. Kook le besa con locura, se vuelve un animal cuando está con él.

Toca su cuerpo, como con delicadeza, y el deseo que le provoca es tan fuerte que le cuesta contenerse, ahora más que nunca.

Taehyung le acaricia el pecho con suavidad. Jungkook le muerde el labio con deseo.

Tae gime cuando siente la gran mano de Jungkook darle una palmada en el culo.

Jungkook agarra sus glúteos y los aprieta, Tae se derrite bajo sus manos.

La camiseta Jungkook desaparece, Taehyung le acaricia.

Icy -KvDonde viven las historias. Descúbrelo ahora