Capítulo 16: ¿El.... Final?

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Cuando llegué al parque, lo primero que noté fue el silencio. El viento apenas soplaba, y el lago frente al banco reflejaba la luna como un espejo perfecto. Había venido con la esperanza de encontrarla allí, en el lugar que siempre había sentido como "nuestro". Pero el banco estaba vacío. Takagi no estaba.

Suspiré, dejando caer mi cuerpo pesadamente sobre el banco. Miré al cielo, buscando alguna respuesta en las estrellas que brillaban tenuemente. Mis pensamientos comenzaron a revolotear, llevándome de vuelta a cada instante que había pasado con ella. Cada broma, cada sonrisa que había logrado sacarle, incluso cuando yo era el blanco de sus constantes bromas. Y también recordé los momentos más serios, como aquella vez en la playa, cuando se quedó a mi lado, incluso cuando no sabía qué decir. ¿Cómo alguien podía significar tanto para mí y a la vez hacerme dudar tanto de mí mismo?

El aire se sentía pesado. Por primera vez en mucho tiempo, me sentí perdido. No en el sentido de no saber dónde estaba, sino en el sentido de no saber dónde estaba mi corazón. ¿Había cometido un error al alejarme? ¿Era ya demasiado tarde para arreglarlo?

Mis párpados comenzaron a pesarme, la fatiga acumulada de días de insomnio y pensamientos confusos finalmente reclamando su lugar. Me permití cerrar los ojos, solo por un momento, prometiéndome que no me quedaría dormido.

Pero entonces, un sonido me despertó. No sabía cuánto tiempo había pasado, pero el aire alrededor se sentía más frío, y la luz de la luna parecía más intensa. Abrí los ojos, y lo vi.

A unos metros de distancia, cerca del lago, distinguí dos figuras. Mi corazón se detuvo por un segundo. Era Takagi. Lo supe de inmediato. Su silueta, su postura, eran inconfundibles. Estaba de pie junto al agua, pero no estaba sola.

Había alguien más con ella. Mi garganta se cerró al darme cuenta de quién era: Kento.

Sentí como si todo mi cuerpo se congelara. Mi mente trató de encontrar una explicación lógica, algo que calmara la tormenta que comenzaba a desatarse en mi interior. "Tal vez solo están hablando," pensé. "Quizás me estoy imaginando cosas." Pero mientras observaba, algo dentro de mí comenzó a romperse.

Takagi y Kento parecían estar conversando. Él le dijo algo que la hizo reír, esa risa suave y sincera que siempre había sido como música para mí. Mis manos se apretaron en puños involuntariamente. Era como si estuviera viendo una versión de mi sueño, pero esta vez no estaba dormido. Esta vez, no podía despertar para escapar.

Y luego ocurrió. Kento se acercó más a ella. Demasiado cerca. Mi respiración se detuvo cuando vi cómo él inclinaba su rostro hacia el de Takagi. Ella no retrocedió. Por un momento, pensé que iba a suceder, que iban a besarse justo allí, frente a mis ojos.

Pero entonces Takagi levantó una mano y la colocó suavemente sobre el pecho de Kento, deteniéndolo. Aunque no podía escuchar lo que decía, su expresión era clara. Era amable, pero firme. Algo en su mirada me decía que no sentía lo mismo por él.

A pesar de eso, la escena me dejó completamente descuadrado. ¿Por qué estaba allí con él? ¿Por qué no me había buscado? ¿Acaso yo había sido quien había provocado todo esto al alejarme? Sentí una mezcla de alivio al ver que Takagi no correspondía a Kento, pero también una profunda culpa y confusión. ¿Qué había hecho para que termináramos así? ¿Qué había hecho para perder su confianza al punto de que estuviera con él en lugar de conmigo?

Antes de que pudiera decidir qué hacer, Takagi miró hacia el banco. Mi corazón se detuvo cuando sus ojos encontraron los míos. Había un destello de sorpresa en su rostro, seguido por algo que no pude identificar del todo. ¿Culpa? ¿Tristeza? ¿O simplemente confusión?

Kento también se giró hacia mí, su rostro iluminado por la luz de la luna. Su expresión era neutral, como si no tuviera nada que ocultar, pero eso no hacía que fuera más fácil de soportar.

El momento en donde nos perdimos NishikataXTakagiDonde viven las historias. Descúbrelo ahora