Capitulo 24

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Maratón inicio de año ❤️‍🩹
1/3 💫

No puedes...

AITANA.

Miro como el doctor le hace unos movimientos en la muñeca a Damon, quién no se queja pero sus expresiones dejan ver qué le está doliendo.

Lo tiene merecido...

Una notificación llega a mi teléfono, lo abro y mi respiración se corta al ver el mensaje, es una nueva cuenta de Facebook, una cuenta de Instagram, correos y todas las redes sociales posibles.

Ahora eres Adele Rossi, tu acta de nacimiento, tarjeta de identidad y cédula las están haciendo...
ATT: Kira.

Suspiro, sé que soy poco amigable con ella, pero ella no puede ser mi amiga... Con ella debo recordar que es una Ivanov, y que Damon la ama.

--¿Que lees, bebé? -con rapidez apago la pantalla.

Alzo la cabeza y miro a Damon, viene caminando con tranquilidad hacia mí, y nuevamente tiene las vendas así que supongo ya terminaron la terapia.

--Un libro. -contesto con sequedad.

--¿Cuál? -pienso en algún nombre rápido.

--Mi soledad. -lanzo lo que se viene a mi mente.

--Que nombre tan raro. -se sienta junto a mí- ¿De qué trata?

--Una patinadora famosa se encuentra con un general de un ejército, comienzan a salir y poco a poco se van enamorando. -explico.

Inventar y mentir se está convirtiendo en mi rutina diaria, Damon asiente sin dejar de mirarme.

--Mañana me voy a Marsella. -le recuerdo- Sigo analizando los movimientos del señor Leroy, al parecer está allá. ¿Dónde será la reunión de mafiosos?

--En Versalles. -responde con aburrimiento- No iré a Marsella contigo porque tengo unos asuntos que arreglar en Italia, así que nos encontramos en la entrada de la fiesta.

--¿A qué vas a Italia? -cuestiono con rapidez.

--Pues obviamente no a hacerle una visita a mi suegra. -su ceño se frunce- Me hiciste firmar la paz con Italia, la primera reunión se hará en Milán, pero hablaré para que el resto se hagan en Alaska. Debes matar rápido a Le fantôme porque tienes que estar en las reuniones.

--Lo se. -suspiro- Dame la dirección exacta de la fiesta.

--Se hará en el palacio de Versalles.

Mi rostro debe ser un poema, jamás he entrado a un palacio... ¡Dios! Ese es muy famoso.

--¿Por qué se hará en ese lugar? -cuestiono volviendo a la seriedad.

--Todo lo quieres saber. -se enoja- Hoy saldremos a cenar, ponte tu mejor vestido de gala...

Se levanta del mueble, yo con dificultad me paso a mi silla de ruedas y lo persigo hasta la habitación.

--¿Planeas que vaya así? -cuestiono mostrándole mis heridas.

--Ya no parece que te pasó un camión por encima. -me repara- Ha pasado un tiempo, tú rostro no luce tan lastimado y con maquillaje ocultas lo que falta por sanar, en el brazo ahora solo tienes un cabestrillo que bien te puedes quitar, y sobre la silla, pues... Pensarán que estás invalida, no es mucho.

»No entiendo ni por qué te doy explicaciones, quiero cenar con mi esposa en un restaurante, eso es todo. Además hablaremos de algunas cosas.

--¿Que cosas? -cuestiono con rapidez.

THE QUEENDonde viven las historias. Descúbrelo ahora