Min

0 0 0
                                        

Es lo mejor...

Que Zaya...bueno sí, que él se marche, es lo mejor. Para todos.

Hemos llegado hace más de tres horas, y llevo dos y media como poco repitiéndome una y otra vez lo mismo.

Que él se valla es lo mejor. No se adapta, y no tiene ningún interés en hacerlo. Pero por desgracia no se ira de inmediato, tendrá que quedarse varios meses en lo que encuentro un sustituto, en lo que intento manchar su trabajo para que hasta la corte me pida que lo eche, así será todo más fácil.

Mañana tendré que hablar con él para explicárselo del todo, y los meses en los que se quede entrenarlo mínimamente para que tampoco me exponga a peligros, o para que la corte no sospeche. Con que aparente no tener interés será suficiente.

^^^^

—Señor Faraón...—tocaron.

Respondí totalmente adormilado.

—A salido el sol señor —respondió la criada a través de la puerta.

—Pues dile que se guarde...

—Señor...—volvió a insistir.

Undi mi cabeza en la almohada frustado.

—Que sí que voy —la respondí para que me dejase tranquilo —hostias parece que este puto imperio se derrumba sin mi, joder.

Estoy de muy mala hostia, se nota, ¿no?

Solo quiero irme a dormir soñando con los pajaritos, nubecitas y risas que no sé de dónde o de quién son.

Si estoy despierto pienso, pienso en lo único y en lo ultimo que no quiero pensar, pero es lo más importante en lo que tengo que pensar, tengo que solucionarlo, hablar con el, cuanto antes.

Me levanté de mi cómoda cama y me fui de inmediato al comedor, siempre suelo arreglarme un poco antes, pero ahora soy faraón, ayer llegamos super tarde, y estoy hasta los huevos.

Camine tranquilamente por los extensos pasillos, sin encontrarme a absolutamente nadie, llegué al comedor y lo mismo, nadie, me senté tranquilo a esperar a que llegase algún criado, pero pasaron primero cinco minutos, diez y quince.

Me arte.

¿Es que se han esfumado o algo?

Me levanté a ver si encontraba a alguien, camine por el salón del trono, pasillos, y llegué a la sala de fiestas, me metí al pasillo principal, y nada, todavía no me he encontrado a nadie.

Sé que no tengo invitados pero me fui directamente a ese pasillo a ver si encontraba de casualidad a alguien, miré en el salón de invitados, alguna habitación y nada, no había una sola alma en pena.

Me dirigí por donde mismo había entrado y menuda hostia que me llevé.

—¿Pero tú no miras por dónde vas o qué? -- Le dije nada más me chocó. Y la verdad con el humor en el que estoy hubiese seguido, pero esos putos ojos miel me detuvieron y me tragaron como si de arenas movedizas se tratasen.

Zaya, Thabit... como se llame. Estaba frente a mí con la cara ligeramente hinchada, los ojos un poco rojos y unas ojeras bastante notables. Como si no hubiese dormido en toda la la noche.

Y estaba, tan, no se, tan perfec-

Ya se te ha pasado el mal humor eh

Sí...

(Rec de cap anterior de que mñn se tendrá que ir)

Joder.

Él carraspeo de inmediato.

Morir De AmorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora