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Llevo horas trabajando y lo unico que se me pasa por la cabeza es su nombre.

Thabit...

Thabit...

Thabit...

Necesito saber si es así de verdad. Me encantaría poder llamarle así.

Ah, ¿si?

S-

No, claro que no, solo me gusta. El nombre,claro, y cállate ya.

De todas formas tengo muchos sentimientos encontrados, Rasidi me ha faltado el respeto delante de toda una corte y me asegurare de que sea sancionado.

Pero eso no es lo que más me preocupa, mañana es la fiesta y él no esta preparado, dudo que Imhotep haya podido encontrar a alguien con capacidades de guarda en tan poco tiempo.

O a alguien que se sepa comportar en una fiesta, y que actúe como guarda. Por lo menos los miembros de la corte salvo la reina no asisten y la zona es muy segura así que más o menos le servirá de práctica.

"A mi, sí, yo estaré disponible para resolver cualquier duda."

Mierda.

¿Y si tiene dudas y no me las pregunta por temor a que me de cuenta de que no es guarda?

Imhotep debe de estar en su puesto, y dudo que le pregunte a alguien más.

Lo mejor será que le vaya a buscar.

¿Para que?

Para resolverle dudas.

¿Dudas?, ¿Cómo cuales?

Pues el protocolo lógicamente, el ir, sonreír, saludar, todo.

¿Y el de quitarse la ropa también se lo vas a enseñar?

¡¿Que!? ¡Joder, claro que no! ¡Y hace mucho que te mande callar!

Me despejo un poco y salgo, yendo al pasillo por donde el salió hace unas horas.

Voy casi por la fuente y joder, desde aquí se escuchan las voces de esas porculeras.

Si las pudiese echar lo hubiese hecho hace mucho pero a mi esposa le caen tan bien las enfermas estas.

--Hablando del rey de roma... O de Egipto...

Dijo una al verme llegar mientras las demas le hacian corillo de risas.

--Si ja ja super grciosas, ¿y por saber, que hablabais de m-

....

Zaya... Thabit... Como se llame...

Sus ojos me miran intensamente o eso creo por que no le estoy mirando, bueno no a sus ojos.

Su pecho esta descubierto, y tiene gotitas en el.

Como me encantaría secarlas una a una.

Con la lengua, muy despacio...

lentamente...

Sus pectorales son grandes pero no exageradamente, los brazos igual, son grandes, pero son lo suficientemente pequeños como para que me de la mano y agarrarlos...

Y tiene una tableta perfecta, literalmente de chocolate con el bronceado que tiene...

Y ojala pudiese seguir viendo pero una toalla me lo impide...

El poco sol que queda ilumina su rostro haciéndolo lucir hermoso, y sus mejillas están un poco coloradas, igual que las mías al darme cuenta que todas me miran.

--Uy, reyyyy, ¿a que miraba?

--¿Eso rey, a que le ponía tanta atención?

-- A a nad- -- intente responder.

--Anda y no joda que no ha ni pestañeado.

Después de esa frase todas comenzaron a hacer los mismos comentarios una y otra vez mientras se reían, parecen un gallinero.

Nuestros ojos conectaron entre todo ese bullicio y el sol ya no le da en la cara, ahora veo sus ojos sin esa luz, y no me mira como creía, parece más bien, enfadado, como si el comportamiento que tuvo tuviese motivo. Como si lo hubiese hecho a propósito.

¿Y si así fue?

Pues vamos a tener un problema.

--Usted. ¿No debería estar trabajando?-- Le dije directamente.

Todas las cotorras se callaron.

El chico se puso de pie muy lentamente

Somos casi de la misma altura le saco medio centímetro.

--Yo, si.. Pero tenia una dud- --dijo con nerviosismo.

-- ¿Y esa duda la resuelve la piscina o como va?

--Cálmate Mi-- intento decir una de esas furcias.

--Uno yo soy tu maldito rey, así que te diriges a mi como corresponde, dos no creo que seas nadie, y te aviso que no eres nadie, como para mandarme callar --le dije a Tari --y tres pensé que había sido muy claro al decir que las dudas me las preguntases personalmente-- Le dije a Zaya/Thabit.

Al chico se le veía el cabreo a kilómetros tenia los ojos entrecerrados, los puños apretados y estaba tan tenso que todas las venas de su cuerpo se notan.

--Cariño, ¿sucede algo?

Gire mi cabeza muy lentamente, mi esposa estaba apoyada en el marco de las escaleras mirando expectante la situación.

--No amor no pasa na- --

--Sí, si pasa-- dijeron detrás de mi-- mi queridísimo y apreciado Faraón no me deja preguntar a estas amables señoritas unas cuantas dudas de mi nuevo trabajo en el que nunca había trabajado de antes.

UY, Y ENCIMA VA DE BOCA SUELTA, este hoy se caga.

Iba a responderle, pero Anat me interrumpió.

--Bueno, eso se soluciona fácil, ven a hacerme las cuestiones a mi.

La cara del muchacho en vez de suavizarse se endureció, en todo el rato de este extraño momento su cara no se ha dirigido una sola vez a Anat solo me mira a mi o al suelo.

--No, no hace falta, espero que al Faraón no le importe resolver mis dudas.

Anat iba a hablar pero la interrumpí.

--Exacto, no tengo ningún problema con respecto a resolverte las dudas-- respondí-- y a ver si vosotras os poneis a recoger esto y a hacer algo útil.

Les dije a las depravadas que mi esposa tiene como "amigas".

Morir De AmorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora