Despues de que sus padres anunciaran su transferencia a otra escuela, Sunoo había pasado los últimos días encerrado en su habitación, evitando cualquier contacto con ellos. Sabía que no podía quedarse allí para siempre, pero tampoco sabía cómo enfrentar la situación. Hasta que, una noche, escuchó un suave golpe en la puerta.
—Sunoo, soy yo —dijo la voz de Chaewon, su hermana mayor, desde el otro lado. —¿Puedo entrar?
Sunoo dudó por un momento, pero finalmente asintió, aunque sabía que Chaewon no podía verlo. —Sí, pasa.
La puerta se abrió lentamente, y Chaewon entró en la habitación con una expresión seria pero comprensiva. Cerró la puerta detrás de ella y se sentó en el borde de la cama de Sunoo, mirándolo con esos ojos que siempre parecían ver más allá de lo evidente.
—He escuchado lo que pasó —dijo Chaewon, con un tono suave pero firme. —Y no puedo quedarme callada.
Sunoo la miró, sintiendo una mezcla de alivio y ansiedad. Sabía que Chaewon era la única persona en su familia que podía entender lo que estaba pasando, pero también temía que ella se viera afectada por todo esto.
—¿Qué quieres que haga, Chaewon? —preguntó Sunoo, con una voz que sonaba más cansada que enojada. —Nuestros padres están decididos a arruinar mi vida solo para mantener las apariencias.
—No lo harán —dijo Chaewon, con una determinación que sorprendió a Sunoo. —No si yo tengo algo que decir al respecto.
Sunoo frunció el ceño, confundido. —¿Qué quieres decir?
Chaewon respiró hondo, como si estuviera preparándose para decir algo importante. —Sunoo, yo también he pasado por esto. Sé lo que es sentir que tu familia te rechaza por ser quien eres. Pero no voy a permitir que te hagan lo mismo que me hicieron a mí.
Sunoo la miró, sintiendo que las palabras de su hermana resonaban profundamente en su corazón. —¿Qué vas a hacer?
—Voy a hablar con ellos —dijo Chaewon, con una voz firme. —Voy a decirles la verdad. Que no pueden controlar nuestras vidas, que no pueden decidir por nosotros. Y si no quieren escuchar, entonces tendrán que enfrentarse a las consecuencias.
Sunoo sintió que las lágrimas le nublaban la vista, pero esta vez no eran de tristeza, sino de gratitud. —Gracias, Chaewon. No sabes cuánto significa esto para mí.
Chaewon sonrió, acercándose un poco más a él. —No tienes que agradecerme, Sunoo. Eres mi hermano, y siempre estaré aquí para ti. Pero necesito que me prometas algo.
—¿Qué? —preguntó Sunoo, mirándola a los ojos.
—No importa lo que pase, no dejes que te rompan. Eres fuerte, Sunoo. Más fuerte de lo que crees.
Sunoo asintió, sintiendo que las palabras de su hermana lo llenaban de una determinación que no había sentido en mucho tiempo. —Lo prometo.
Chaewon lo abrazó con fuerza, y Sunoo se dejó llevar por ese gesto de amor y apoyo. Sabía que el camino no sería fácil, pero también sabía que, con Chaewon a su lado, podría enfrentar cualquier cosa.
Al día siguiente, Chaewon cumplió su palabra. Se enfrentó a sus padres en el salón, con una determinación que los dejó sin palabras.
—Mamá, papá —dijo Chaewon, con una voz que no dejaba lugar a dudas de que esto era serio. —Necesitamos hablar.
—¿De qué se trata? —preguntó su madre, con una expresión de sorpresa.
—De Sunoo —dijo Chaewon, mirándolos a los ojos. —Y de mí.
Sus padres la miraron, confundidos. —¿Qué quieres decir?
—Quiero decir que no pueden seguir controlando nuestras vidas —dijo Chaewon, con una voz firme. —Sunoo es feliz con Sunghoon, y yo... yo también he encontrado a alguien que me hace feliz. Y no vamos a permitir que ustedes nos arrebaten eso.
—Chaewon —dijo su padre, con una voz que sonaba más triste que enojada. —No entendemos. Solo queremos lo mejor para ustedes.
—Lo mejor para nosotros es dejarnos ser quienes somos —dijo Chaewon, con una voz que resonaba en la habitación. —Si no pueden aceptarnos como somos, entonces tal vez no merecen tenernos en sus vidas. Ya me hicieron perder a alguien muy importante, y no voy a permitir que hagan lo mismo con Sunoo. Si es necesario me iré de casa y me lo llevaré conmigo. Y dejaré claro a todo el mundo la clase de persona que sois.
El silencio que siguió fue ensordecedor. Sunoo, que había estado escuchando desde la puerta, sintió que el corazón le latía con fuerza. Sabía que las palabras de Chaewon habían tocado una fibra sensible en sus padres, pero también sabía que esto no significaba que todo estaría bien de la noche a la mañana.
—Chaewon —dijo su madre, con una voz que temblaba ligeramente. —No sabíamos que te sentías así, no es necesario ser tan radical cariño
—Porque nunca me escucharon —dijo Chaewon, con una voz que sonaba más triste que enojada. —Pero ahora tienen la oportunidad de hacerlo. De elegirnos a nosotros por encima de las apariencias.
Sus padres se miraron, como si estuvieran teniendo una conversación silenciosa. Finalmente, su padre suspiró y asintió lentamente.
—Está bien —dijo, con una voz que sonaba más cansada que firme. —Hablarémos de esto. Pero necesitamos tiempo.
—Tomen todo el tiempo que necesiten —dijo Chaewon, con una voz que sonaba más suave ahora. —Pero no esperen que nosotros cambiemos.
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Hasta aqui todas las actus de hoy jskdjs
Tengo pensado terminar la historia esta semana o la siguiente probablemente.
Gracias a todos los que la siguen leyendo pese a mis lentas actualizaciones ♥️
Recuerden votar, me anima muchisimo ver que les gusto
Y tb comentar que les pareció o cualquier idea, me encanta leer comentarios!
Hasta la proxima y ultima actu, baiii♥️♥️
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your lips my lips - sungsun
Fanfiction"your lips, my lips, apocalypse" Sunoo y Sunghoon se conocen por un pequeño accidente, el mayor no desaprovecha la oportunidad y consigue su número. Lo que empezó como una simple disculpa podría cambiar la vida de ambos
