El joven rubio atravesó el espejo negro, dejando en soledad a su madre, quien le deseó lo mejor. Una vez dentro, el muchacho, aún alterado, solo pudo contemplar la oscuridad absoluta. De repente, un sonido irrumpió en el silencio. Una voz desconocida, pero extrañamente familiar, hizo acto de presencia.
—Mi señor, la criatura tiene buena salud, buenos reflejos, buen peso y, para ser un recién nacido, posee un notable raciocinio —Hunter, confundido, siguió la fuente de la voz—. En pocas palabras, el experimento 21, nombre clave: Cazador, está siendo un éxito.
El chico se quedó inmóvil al escuchar aquellas palabras. Sin embargo, decidió ignorarlas y enfrentar lo que viniera.
—Excelente. Tanto tiempo esperando para concebir a alguien como tú, mi querido experimento...
Hunter encontró la fuente del sonido y, asombrado, observó cómo dos seres, uno con apariencia espectral y otro semejante a un demonio en miniatura, contemplaban a un bebé.
—Bienvenido a este mundo, Hunter.
Entonces, la criatura comenzó a llorar con fuerza, y su llanto resonó por toda la zona. Hunter permaneció paralizado frente al espejo que reflejaba aquella escena. En su mente, un torbellino de pensamientos lo consumía.
(¿Soy un experimento?)
Las dudas lo invadieron.
(¿Lo que vi esta mañana era real? ¿Fui hecho en un tubo de ensayo?)
Un vacío se formó en su pecho sin que se diera cuenta.
(¿Qué soy...? ¿Por qué me hicieron?)
De pronto, un dolor punzante lo atravesó, y un grito desgarrador brotó de sus labios.
—Bien, Experimento 21, mi señor me ha encomendado la tarea de entrenarte en magia.
La voz provenía de la pequeña criatura demoníaca que había visto antes, aunque ahora se mostraba como una sombra amorfa. Hunter supo de inmediato que se trataba del mismo ser.
—Ven conmigo —ordenó el ente.
El chico permaneció inmóvil, incapaz de reaccionar. Entonces, el demonio agitó una mano y generó un látigo.
—¡Te dije que vinieras, maldito holgazán!
En un rápido movimiento, el látigo se enredó alrededor de Hunter, clavándole espinas en la piel. El dolor era insoportable, pero las espinas también cubrieron su boca, impidiéndole gritar. Apretó los dientes, soportando el tormento, mientras su cuerpo era arrastrado por el lugar.
—Bueno, llegamos —anunció la sombra.
Las enredaderas que lo sujetaban lo soltaron de golpe, haciendo que Hunter cayera al suelo, exhausto y dolorido. Sin darle un respiro, su captor volvió a atacarlo.
—¡Levántate, basura inútil!
Hunter intentó moverse, pero su cuerpo no respondía.
—¡Te dije que te levantaras, maldición!
Latigazos consecutivos impactaron contra su espalda. El dolor lo consumía, y cuando creyó que no podría soportarlo más, una voz interrumpió su castigo.
—¡Kikimora! ¿Qué haces con el joven príncipe?
El látigo se detuvo de inmediato.
—Pobre criatura... —murmuró la recién llegada.
Un alivio recorrió el cuerpo de Hunter al sentir que su dolor menguaba.
—Voy a informarle al emperador. No puedes tratar de esta manera al sobrino de su majestad.
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Luz de Medianoche
RomanceLuca un joven latino con gran carisma y gran corazón y que le encantan la música, los videojuegos, la ficción y fantasía de todo tipo, tiene que despedirse de las cosas que ama por culpa de sus decisiones a causa de una ira escondida en lo más profu...