decimoprimera parte.

361 24 4
                                        

El sonido de la lluvia golpeando contra el gran ventanal del living rompió el silencio opresivo. Louis se levantó lentamente y se acercó al cristal empañado, observando las gotas deslizarse por el vidrio. Necesitaba claridad, necesitaba entender por qué había compuesto esa canción y por qué ahora, de todas las veces, resonaba tan profundamente en su corazón. No quería conformarse con cualquier cosa que se le apareciera en la mente, quería la verdad.

Volvió al estudio y se sentó frente a la computadora. Reprodujo la canción una y otra vez, buscando respuestas que parecían esquivar cada intento de comprensión. Cada verso, cada nota, revelaba una parte de él que había mantenido oculta incluso de sí mismo. Sus ojos comenzaron a mojarse al igual que el vidrio donde afuera chocaba la lluvia, también llovía aquí dentro, pero únicamente dentro de Louis. Lágrimas caían por sus mejillas y morían en la madera pintada de blanco de su escritorio. Ya casi no vía de lo inundados que estaban sus ojos.

-No puede ser todo tan difícil - susurró y mientras con una mano se limpiaba los ojos, con la otra le enviaba el archivo de la primera canción a Jasper. Luego se paró y caminó hacia el baño para lavarse la cara y así pretender que también se le laven las ideas y todo sea un poco más claro.

Su agenda estaba completamente libre, el plan de la tarde era tirarse en el sofá de su living a esperar que haya pasado tanto tiempo y que alguno de sus padres se preocupe por él y lo llame. O morirse solo en su casa. Lo que ocurriese primero. Eso era lo único que haría el día de hoy.

Pero cuando ya iba por la segunda película del día y por la cuarta taza de café su celular comenzó a sonar como loco. Louis no suele contestar nunca a la primera, así solo contesta llamadas que son realmente importantes. Hoy decidió que tampoco atendería a la segunda, si no que a la quinta vez que lo llamen, cosa que rara vez pasa y solo con asuntos de máxima urgencia. No tenía ganas de hablar con nadie, su cabeza estaba completamente apagada, el alcohol de la noche anterior había dejado a la persona más melancólica que alguna vez pisó el planeta tierra.

Por sorpresa del ojiazul esta vez sucedió. Sonó cinco veces. con un gran, pero cuando digo gran es GRAN quejo Louis se paró del sofá de tres cuerpos, y caminó hasta el celular que se encontraba todavía en el estudio.

Era Jasper.

-¿Hola? - dijo luego de apretar el redondel verde.

-Lou - se escuchó del otro lado- ¿Cómo estas?-.

-Bien, inmerso en mi propia desgracia como siempre- volvió al sofá para seguir mirando la película.

-Siempre siendo un gran poeta torturado- dijo entre risas Jasper.

-De eso vivo.

- ¿Podemos hablar de la canción que me mandaste hoy?

-Podemos - dijo Louis, ya casi no prestando atención a la charla si no que está más interesado en como el personaje de Zac Efron volvió a tener 17 años y está intentado que su mujer no se enamore de otra persona.

-¿Qué quiere que haga con ella? ¿La modifico y la envío a la disquera?- La voz de Jasper ya era muy lejana para Louis cuando sus ojos no se iban de la pantalla de 100 pulgadas que tiene en su sala de estar.

-Sí, luego de enviarla a ellos mándame a mi una copia. - era todo lo que iba a decir, ya había decidido terminar con esa llamada lo antes posible.

-Entonces... -se hizo un silencio corto pero que pareció muy largo- ¿Estas seguro?

-¡Qué si Jasper! -Louis ya estaba empezando a enojarse y levantó su tono de voz.

-Okey, entonces ya mismo la envío. Sigue con lo que estabas haciendo, adiós. -dijo todo seguido y terminó la llamada. Obviamente se había enojado, pero eso a Louis no era algo que lo preocupara en este momento. Suspiró, dejando caer el celular a un lado y volviendo a concentrarse en la película.

Ya estaba por amanecer, y si lo buscásemos a Louis lo encontraríamos durmiendo en el sofá, con la televisión prendida mientras esta le pregunta si todavía sigue ahí. Sus noches últimamente se basan en esto beber cerveza o alguna gaseosa, comer pollo frito y quedarse dormido frente a la televisión.

El sonido de una campana lo despertó a las 8 de la mañana. Es su celular indicando que le había llegado un nuevo correo electrónico. Como pudo, con un ojo abierto y el otro aún cerrado lleno de lagañas tanteó con su mano hasta que encontró el aparato y se desbloqueó. Al entrar a la aplicación vio el email de la disquera con el siguiente asunto: "Master terminado y entregado a las plataformas. Envío de copia para almacenar." Entró y reprodujo el audio que se encontraba en este, comenzó a sonar una guitarra, el cual no era como el que el recordaba de la canción que el había grabado la cual había llamado "Susurros de Medianoche", pero bueno, podría ser que lo hayan modificado un poco pero su piel se heló, su corazón se detuvo, su pelos se erizaron y sus pupilas se abrieron cuando escuchó su voz que comenzó diciendo:

-Louis del futuro...

MR. PRESIDENTHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora